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Altruismo de una mujer, conmueve al cielo

01/01/2019 19:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Era honesta y nunca hablaba mal de los demás, no codiciaba el dinero de otras personas y solo tomaba lo que le correspondía

Por: Su Lin

La Gran Época, Estados Unidos.

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Wu ganó algo de dinero ayudando a los vecinos a tejer, lavar la ropa, cocinar y limpiar. (Imagen: Sun Mingguo / Epoch Times)

Había una mujer llamada Wu que vivía en el condado de Duchang, provincia de Jiangxi. Su marido, Wang Yi, había muerto hacía muchos años, pero ella seguía siendo una nuera muy devota.

Su suegra era anciana y tenía problemas de visión. Sentía pena por Wu, como vivían en la pobreza extrema, ella pensó en buscarle un marido y adoptarlo como su hijo.

Cuando Wu se enteró de las intenciones de su suegra, lloró y dijo: “Una mujer no debe tener dos maridos. Soy perfectamente capaz de mantenerme y cuidar de ti. Por favor, no vuelvas a proponerme algo así”.

Habiendo visto su firmeza, su suegra no volvió a mencionar el asunto.

Wu trabajaba duro. Ganó algo de dinero ayudando a sus vecinos a tejer, lavar la ropa, cocinar y limpiar. Utilizó todos sus ingresos para mantener a su suegra: si recibía carne, la envolvía bien y se la llevaba a casa para la anciana.

Wu era honesta y nunca hablaba mal de los demás. No codiciaba el dinero de otras personas y solo tomaba lo que le correspondía. Pronto la conocieron por su honestidad entre las personas que necesitaban ayudantes. También manejaba bien la economía familiar y siempre se las arreglaba para llegar a fin de mes con su suegra.

Una vez, Wu estaba cocinando arroz en casa cuando alguien de fuera la llamó. Su suegra, temiendo que el arroz se cocinara demasiado, lo sacó del fuego y lo puso en un tazón. Pero como no podía ver bien, no se dio cuenta de que el cuenco estaba sucio.

Cuando Wu volvió y vio el arroz en el tazón sucio, no se quejó ni hizo un gran problema por eso. Por el contrario, pidió prestado un tazón de arroz para su suegra a un vecino, mientras lavaba y hervía el arroz sucio de nuevo para comérselo ella misma.

Un día, los vecinos vieron nubes de colores descendiendo del cielo, y luego Wu ascendiendo al cielo en medio de ellas. Sorprendidos por lo que habían visto, corrieron a informar a la suegra de Wu.

Su suegra dijo: “¡No me hagan reír! Mi nuera acaba de llegar a casa de machacar el arroz. Estaba muy cansada y ahora está descansando en su cama. Vengan a ver si no me creen”.

La muchedumbre entró en la habitación de Wu y vio que en realidad estaba durmiendo. Así que, asustados, se fueron en silencio.

Cuando Wu se despertó, su suegra le preguntó qué había pasado. Wu contestó: “Soñé que dos chicos vestidos de verde me recogían en nubes de colores. Tenían un mensaje en sus manos y me dijeron que el Emperador Celestial quería verme. Luego me llevaron a las puertas del Paraíso para encontrarme con el emperador celestial, que me dijo: ‘Tú eres solo una campesina, pero cuidas bien de tu suegra. A pesar de todas las dificultades, sigues haciendo lo mejor que puedes. Esto es poco común’. El Emperador Celestial me ofreció entonces una copa de vino dulce que tenía un aroma muy agradable y me dio una cadena de monedas, diciendo: ‘Vete a casa y cuida de tu suegra. A partir de ahora las cosas mejorarán’. Agradecí al Emperador Celestial y volví sobre mis pasos. Los dos muchachos me acompañaron de nuevo y antes de que me diera cuenta me desperté”.

De hecho, había una cadena de monedas en la cama, y toda la casa estaba llena de un aroma muy agradable. Wu estaba realmente sorprendida y se dio cuenta de que había estado en el Cielo.

Desde entonces, más y más gente quiso contratarle. Ella donó la cuerda de monedas que había recibido del emperador celestial a su suegra. Cada vez que las monedas se acababan, aparecía otra cadena. Así que, Wu y su suegra nunca volvieron a ser pobres. Su suegra también recuperó la vista.

Esta historia está tomada de la Yi Jian/Colección del Oyente, una colección de historias de sucesos sobrenaturales compiladas por Hong Mai (1123-1202) durante la Dinastía Song.

Artículo en inglés:  A Woman’s Filial Piety Moved Heaven

Traducción de Lucía Aragón

 


Sobre esta noticia

Autor:
Lucia Aragón (1261 noticias)
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Tipo:
Reportaje
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