Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Eonhadico escriba una noticia?

Los datos de las misiones soviéticas nos ofrecen una nueva visión de Venus

19/01/2014 04:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

image

Foto de la superficie de Venus sacada por la sonda soviética Venera 14

En 2010, el orbitador Venus Express de la Agencia Espacial Europea nos mostro la atmosfera venusiana perdía en el espacio el doble de átomos de hidrogeno que de oxigeno, un dato que nos permite pensar que Venus fue en el pasado un planeta húmedo, quizás con mares y lagos de agua líquida en la superficie. Ahora, un nuevo estudio parece indicar que Venus podría ser aun un mundo húmedo, encerrando en su manto una buena cantidad de este preciado liquido.

Para determinar esto, Justin Filiberto, geólogo de la Universidad de la Southern Illinois University , comparó la composición conocida de las rocas de Venus con los procesos de formación de roca en la Tierra. Sus resultados sugieren que algunos tipos de rocas venusianas sólo podrían haberse formado en presencia de agua y dióxido de carbono.

Entre 1981 y 1984, la URSS lanzó seis misiones a Venus. Tres de esas misiones, Venera 13 y 14 y Vega 2, realizaron el que hoy sigue siendo el análisis de la composición química más completo de la roca y el suelo sobre el planeta hermano de la Tierra.

Las sondas Venera y Vega aterrizaron en diferentes puntos de la superficie y cada una de ellas contaba con un brazo robótico con un taladro destinado a recoger muestras de rocas y tierra. Estas muestras son representativas de los tres principales tipos de terreno en Venus. La Venera 13 aterrizo en una de las mesetas del planeta, que cubren aproximadamente el 70 por ciento de la superficie, Venera 14 tomo muestras de las tierras bajas, que comprenden el 20 por ciento de la superficie. Alrededor del diez por ciento restante de la superficie es terreno montañoso. Vega 2 aterrizó en una de esas regiones, conocida como Aphrodite Terra.

Los diferentes instrumentos que llevaban a bordo estos exploradores analizaron y enviaron sus resultados a la Tierra antes de que sucumbiesen a las extremas condiciones que barren el planeta. Los datos recabados mostraban la composición química de las muestras, revelando a presencia de dióxido de titanio y dióxido de silicio.

Aunque los geólogos determinaron que todas las muestras de rocas eran ígneas, lo que significa que se formaron durante el enfriamiento y solidificación del magma o lava expulsado desde el interior del planeta, los datos carecían de cierta información importante. Por ejemplo, el peso total de las muestras de roca de los análisis realizados por Vega 2 alcanza el 89.6 por ciento de las muestras recogidas, es decir, faltan elementos en los análisis.

Además, las sondas fueron incapaces de mostrar elementos como el sodio, que es un ingrediente esencial para la clasificación de los diferentes tipos de rocas ígneas en la Tierra. Sin esta pieza del rompecabezas, no hay garantía de que se puedan deducir con precisión las condiciones bajo las que se formaron las muestras, impidiendo a su vez desarrollar una mejor comprensión de la actividad volcánica en el manto de Venus.

En la Tierra, los geólogos conocen que papeles juegan cada uno de los elementos, como el sodio, el magnesio y el silicio, en la formación de las rocas ígneas terrestres. Utilizando también un proceso denominado cristalización, los geólogos pueden determinar las diferencias de presión, temperatura y la cantidad de agua encerrada en el magma que dan lugar a los diferentes tipos de rocas ígneas en la Tierra y los porcentajes de los diferentes elementos producidos como resultado. Usando esta información sobre las rocas de la Tierra como análoga, Filiberto estableció limitaciones a las diferentes condiciones de presión, temperatura y agua bajo las que se habrían formado las rocas de Venus.

Dependiendo de su localización en el manto de la Tierra, el magma contiene diferentes componentes, tales como el dióxido de carbono disuelto o minerales hidratados, minerales con moléculas de agua incorporadas en sus estructuras moleculares. Filiberto encontró que las muestras de las Venera 14 y Vega 2 contenían estructuras cristalinas muy parecidas a los basaltos de la Tierra que se formaron a partir de fuentes hídricas, cerca de la parte superior del manto, donde la presión es menor.

Más sobre

Mientras tanto, las muestras de la Venera 13 se formaron probablemente a presiones más altas, es decir, a mayor profundidad dentro del manto del planeta, debido a que eran ricas en dióxido de carbono "Este es el primer estudio que muestra que las rocas de Venus se formaron bajo diferentes presiones a diferentes profundidades del planeta" comento Filiberto.

‘Esta es una nueva conclusión sobre las limitaciones en el agua y el contenido de dióxido de carbono de los magmas’, agrego ‘y demuestra que el interior de Venus no es sólo similar a la química básica terrestre, sino en agua y dióxido de carbono también están presentes’.

Greg Shellnutt, geoquímico de la Universidad Nacional de Taiwán, que también estudia los orígenes geológicos de rocas de Venus señalo que si bien el estudio arroja algo de luz sobre la historia geológica de Venus, los resultados están limitados debido a que los datos están incompletos.

image

Montaje de las imágenes enviadas por la sonda Venera 13

‘Estos podrían ser resultados muy interesantes, pero todavía hay muchas incógnitas. Hemos llegado al límite de nuestros datos’, comento Shellnutt ‘pero estamos haciendo lo mejor posible con los datos que tenemos para trabajar’.

Tanto Shellnutt y Lori Glaze, director adjunto de la Division de Exploracion del Sistema Solar de la NASA, coinciden en que confirmen los resultados de Filiberto son incompletos y sería necesario enviar una nueva misión a Venus durante este siglo para descubrir parte de la historia del planeta.

Glaze señalo que las futuras misiones tendrán que basarse en datos similares a los mostrados por el trabajo de Filiberto ya que este tipo de modelos siguen siendo necesarios para establecer las diferentes regiones a las que enviar los próximos exploradores.

‘Este tipo de trabajos como el de Justin Filiberto ayuda para definir mejor qué tipo de instrumentos y qué tipo de sensibilidad tendremos que aplicar cuando volvamos de nuevo a la superficie ‘, comento Glaze.

Las futuras misiones a Venus nos proporcionarían una imagen del pasado perdido de Venus, cuando sus paisajes podrían haber estado dominados por grandes extensiones de agua. Por otra parte, ser capaces de determinar si el agua o el dióxido de carbono son elementos dominantes en el magma de Venus es importante para comprender la evolución del clima y la química atmosférica del planeta Venus.

El trabajo de Filiberto fue publicado en la edición de diciembre de la revista ICARUS y puedes encontrarlo en http://dx.doi.org/10.1016/j.epsl.2013.03.016 .


Sobre esta noticia

Autor:
Eonhadico (607 noticias)
Fuente:
espacioprofundo.es
Visitas:
9412
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.