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El perro y el hueso

04/08/2009 01:37 3 Comentarios Lectura: ( palabras)

Cuando la ira acaba con la cordura

Un perro hambriento vagabundeaba por las calles de la ciudad buscando algo con qué saciar su hambre que a cada instante lo atormentataba con más fuerza.

Después de algunas horas de búsqueda afanosa encontró un hueso grande dándole una inmediata mordida con toda la fuerza de su mandíbula; lo único que consiguió fue un intenso dolor en las encías.

Pero podía más lo intenso de su hambre así que olvidando su dolor aunque no sin cierta cólera, comenzó a mordisquear el hueso con un poco más de cuidado y más suavemente.

Al no conseguir prácticamente nada sino aumentar su ansia y desesperación, comenzó a atacar cada vez con más fuerza al hueso y en cada oportunidad solo aumentaba el dolor de sus dientes. Daba mordiscos por todos lados golpeando el hueso contra el piso con tal fuerza que se provocó un dolor de cabeza.

De la misma forma actúan muchas personas cuando pierden la cordura e impulsados solo por una gran ira atacan irracionalmente a alguien o a algo hasta hacerse daño

Su hambre cedió el paso a una intensa y creciente ira, las tarascadas se sucedían una tras otra mientras el hueso permanecía casi intacto.

Finalmente, nuestro perro se lastimó las encías y comenzó a sangrar poniéndose muy contento al sentir en su paladar el sabor de la sangre – Por fin, y para que quede claro – reflexionó para sí mismo – la constancia tiene su premio, rompí el hueso y ahora me toca saborear la deliciosa sustancia de su interior, por fin mi hambre será satisfecha.

De la misma forma actúan muchas personas cuando pierden la cordura e impulsados solo por una gran ira atacan irracionalmente a alguien o a algo hasta hacerse daño a sí mismos y luego pretenden haber conseguido sus objetivos ignorando el pobre espectáculo que ofrecen a vista y paciencia de los demás.

Su hambre cedió el paso a una intensa y creciente ira, las tarascadas se sucedían una tras otra mientras el hueso permanecía casi intacto


Sobre esta noticia

Autor:
Jaferlui (116 noticias)
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3424
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Opinión
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Usuario anónimo (04/08/2009)

Es el comportamiento de lo sincapaces a quienes no les queda más que rumiar su propia rabia. Muy bien

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Natalia (16/08/2009)

esta lectura me ha hecho refleccionar ...jamás se me habría ocurrido tal analogía

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jaferlui (20/08/2009)

Bueno, lo importante es saber reconocer nuestras propias reacciones, tener una actitud y una mente más abiertas, tomar el camino más razonable en cada ocasión. Gracias por tu comentario.