Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Emiro Vera Suárez escriba una noticia?

Escollos, salida de las tormentas eternas

15
- +
01/10/2017 18:02 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Me he venido alejando de la sociedad humana. No sé, en que pienso, al sentarme tomo el computador y acá les presento los trabajos

Fuente Literaria / Relato de Ciencia Ficción/    1. 12

Escollos, salida   de las tormentas eternas.

Me he venido alejando de la sociedad humana.  No sé, en que pienso, al sentarme tomo el computador y acá les presento los trabajos. Reconozco que me ha afectado las muertes de Abigail, (Liagibert) y Zafiro, (Thais), estoy   sentado frente a una charca de luz tenue que proyecta la lámpara, he prendido un incienso y al venir a este planeta, he traído conmigo la tempestad. Ahora, me doy cuenta de cuanto hemos progresado, verdaderamente, en lo que atañe a la familiaridad, ya he dejado el sombrero que me caracterizaba en La Asamblea Evangélica.  Ahora, mis gestos denotan cólera, pero, ahora busco moverme con entera libertad. Es interesante. Caminar de un lado a otro, mientras charlo. Claro, a solas      con mi mundo interior, he estado demasiado cansado, algo tenso, torpe, quizás algo corrosivo. Al tocar mi corazón, sé que vive y me provoca correr, más allá del alcance de las palabras. Así que, es difícil encontrar almas razonables.

He dormido poco, en mí, las fuerzas contrarias buscan reconciliarse.   Y elaboró ideogramas para escapar a mi realidad o busco el centro comercial para ver la gente de a pie. No es posible, perseguir la sombra de mi camino, es necesario tomar la palabra, como a un clamor a mis protestas y, mi hija no entiende.

Las rosas, jamás podrán ser idénticas, todo en la vida es un silencio sumiso. Que, codicia cada rincón del alma, pero, ahora no tengo registros para evidenciar esos hechos y de allí, sobreviene el recuerdo con ese aire remoto de la niñez, mi tiempo con las monjas de Tamare, el Seminario de La Grita, mi paso por las Asambleas Evangélicas y los intrépidos que buscaban destruir mi alma en la comunión con mi Dios, todos son unos farsantes, es la historia.

Ya basta de insultos, desde mi hija hasta el extraño. Hay que escapar por el existir, por los libros, por las rosas.    Es el fin de la historia. Debo volver, cuanto antes   a mi habitación.       La nave cruza el firmamento con sus puntos pequeños de luz, las estrellas.

La oscuridad, es mi gran aliada para descubrir   las manos del tiempo.  Los gritos de las almas penden en el aire y, debo dejar a Aldana, al final, tuve en lo personal que sacar las muertas de la casa en el paso de las montañas. Así, es el tiempo, por esto, debemos disponer de nuestro tiempo.

Mis pensamientos, jamás serán un sueño, son realidades y debemos ver más allá de lo que la vista alcanza.

Escucho sonidos muy destemplados.  Visitar los planetas, es una gracia por la llovizna y brisa nocturna. Es interesante saber la historia de nuestras vidas y, nunca sesgar   nuestros pensamientos, hay que dejar los sollozos atrás, hace tiempo que no lloro. Tampoco, caigo de rodillas, estoy enojado con mi Creador, aunque jamás me atrevería a ofuscarme con él, de allí su gracia conmigo.

Ahora, debo irme.  Es un lugar apartado. Es la parte más lejana de la tierra. No perdamos la mirada. El dictador de mi planeta caerá. Hay muchos sollozos por el fallecimiento de nuestros niños, pronto llegará ayuda humanitaria del país imperial, porque los delincuentes se lo llevaron todo, a cuesta de ser jefes de servicios.

Estoy   aferrado a la cortina del pasillo hacia la sala de máquinas, el agua de éste planta es mala, recogimos algo -  En el balde agua flotan los mosquitos. Los aparto con la mano y bebo un poco. Luego le acerco el cuenco a los labios. Me trago toda el agua con verdadera ansia, energía, lo cual es tranquilizador. Estuve          dieciocho meses encerrado en el sótano, alimentándome solo lo que compraba en los mercados aledaños, allí pasaba mis noches en vela    para despojarme de las falsedades.

Ahora, vuelo con las naves a cumplir las misiones encomendadas-

La sociedad, es un pretexto.  Jamás un reto o un problema. Somos parte de una conciencia social y, la burguesía juega al pintoresco término de la domesticación sea conyugal, domiciliar o la tumba, el último refugio.

La tendencia protectora de ella, ya se acabó, la caballería y gendarmería son cuerpos fascistas, no hay piedad. Estamos condenados a una vida dominical, para aquellos que van a las Iglesias a sopesar sus penas. El padre, amigo, hermano y anciano, no encuentran un mendrugo accesible para satisfacer su hambre. La tierra, mi planeta, Venezuela está plagada de tristeza, una rutina sentimental la persigue, la barbarie comunista.

Tenemos que llenarnos de devoción y del sentido de sacrificio, las mujeres son unas Ifigenias insoportables y los hombres se parecen al Franco español.  Ambos, el Castro del Sur   y el Franco de Europa         nos dieron una lección magistral de despotismo y limosna sentimental, los bancos se encuentran llenos de lismoneros, nadie desea trabajar.   

todos, somos hechos picadillos, somos salmueras, algunos apuestos a luchar por el honor, religión y creencias, mientras sus líderes se p asean por los comercios imperiales para llenarnos luego, con sus charlanerías y antiguallas por los canales telévisivos.

Así que, prefiero irme lejos.  

Todo, este mundo está lleno de caminos de muerte, los perros buscando alimentos en basureros, los gatos aullando por hambre, los niños desnutridos y sin su alimento primario, otros acostados en los hospitales, preguntándose porque nacieron  en éste hermoso planeta, ancianos con sus miradas al vacío en los sanatorios y las mujeres pariendo  en el piso, todo es desconcertante en un país tan rico   e  infraestructura  para  parques  industriales como   agrícolas.  Todo es triste y unos antillanos que se quieren apoderar de nuestras riquezas.

Pero, allí está la memoria    y, deben ser juzgados fuertemente, por apropiarse de mucho dinero que, fueron concebidos para la inversión.

El pasado se encuentra grabado en los recuerdos, es una antorcha que recorre los momentos propicios, en la galaxia, nos preparamos a una guerra civil en un país en particular, siguen cometiendo errores, nadie está preparado para regentar el gobierno, los ciudadanos perecen y los militares no resguardan las fronteras., todo es desarticulado, los países imperiales, todavía dialogan con los    dirigentes. Es un absurdo, hablar de libertad y contemplar la tristeza, queremos fuego, deseamos ver la presencia de Dios en ese lugar.

 

 

                                                                                                       

 


Sobre esta noticia

Autor:
Emiro Vera Suárez (117 noticias)
Visitas:
70
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas
Empresas
Lugares

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.