Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Fatimaluz escriba una noticia?

Introducción al mundo de la meditación zen

05/02/2017 14:14 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El zen o zazen es conocido como la "escuela de meditación" del budismo. Básicamente, el zazen es el estudio del "yo". El gran Maestro Dogen dijo: "Estudiar el Camino del Buda es estudiar el yo, estudiar el yo es olvidarse del yo y olvidarse del yo es iluminarse con esas diez mil cosas". Durante 2.500 años esta meditación ha continuado de generación en generación y es uno de los conocimientos más extraordinarios enseñado a través del tiempo. Se extendió desde India hacia China, Japón, otras partes de Asia y finalmente a Occidente. Es una práctica muy simple, muy fácil de enseñar y de practicar. Pero al igual que todas las demás prácticas, tenemos que realizarla de manera consistente si queremos descubrir su poder y beneficio.

Estudios recientes muestran que la meditación zen mejora la calidad de la materia gris en tu cerebro y puede tratar dolores crónicos eficazmente. Tu cerebro crece en tamaño después de sólo 11 horas de práctica acumulable con el tiempo. Después de sólo ocho horas de práctica (obviamente repartidas en unas pocas semanas o meses), se obtienen los beneficios psicológicos de una visión más positiva de la vida. Esto minimiza considerablemente las malas energías que uno presiente o tiene hacia nuevos proyectos o hacia la vida misma en general.

Estamos acostumbrados a ver el cuerpo, la respiración y la mente por separado, pero en esta práctica se unen como una sola realidad. A lo primero que debemos prestar mucha atención es a la posición del cuerpo durante la meditación zen. El cuerpo tiene una manera particular de comunicarse exteriormente con el mundo y hacia dentro con uno mismo. La manera en que posicionas tu cuerpo tiene mucho que ver con lo que sucede en tu mente.

El posicionamiento más efectivo del cuerpo para la práctica del zazen es la posición estable y simétrica del loto. Sentarse en el suelo es recomendable porque está directamente conectado a la tierra. Utilizamos un zafu (una pequeña almohada) para levantar un poco el trasero, de modo que las rodillas puedan tocar el suelo. Con el fondo sobre la almohada y las dos rodillas tocando el suelo, forma una base de trípode natural y estable. Es recomendable el uso de un zabuton, que es una alfombra rectangular que se coloca debajo del zafu para amortiguar las rodillas y las piernas.

Idealmente, se recomienda que compres un zafu, pero como principiante, puedes doblar una manta gruesa para que cumpla el rol del zafu. El tamaño de estos varía generalmente entre 33 a 35 centímetros de diámetro, pero también se pueden encontrar en una gran variedad de tamaños.

A continuación te brindaremos una lista de tips para tener en cuenta a la hora de practicar este maravilloso método de meditación.

Postura de la silla o Utkatasana Para ayudar a conectar tu cuerpo con la tierra en esta postura, procura mantener los pies en una posición plana para que puedan tocar completamente el suelo. Puedes usar un cojín, o zafu, de la misma manera que lo usarías en el suelo, colocándolo debajo de ti en la silla y sentado en el tercio delantero de él. A algunas personas les gusta colocar un zafu entre su espalda y la parte posterior de la silla para mantener la columna vertebral recta, firme y vertical. Todos los aspectos de las posturas que son importantes cuando estás sentado en el suelo, son tan importantes como cuando estás sentado en una silla.

Postura del medio loto

En esta postura, el pie izquierdo se coloca sobre el muslo derecho y la pierna derecha se mete debajo. Esta posición es ligeramente asimétrica y a veces la parte superior del cuerpo necesita compensar para mantenerse completamente recta. Las personas que utilizan esta posición deben procurar sentir que pierna mantener debajo de la otra, ya que es un movimiento independiente en cada practicante.

Postura del loto o Padmasana

Por lejos, ésta es la más estable de todas las posturas, donde cada pie se coloca en el muslo opuesto. Esta postura se considera perfectamente simétrica y sólida. La estabilidad y la eficiencia son las razones importantes por las que sentarse con las piernas cruzadas en el suelo funciona tan bien. Simplemente deja que las energías fluyan y relájate, lo más importante en el zazen es lo que haces con tu mente, no lo que haces con los pies o las piernas, aunque sean un importante complemento para este tipo de meditación.

Relaja la visión

Tradicionalmente en el zen, los ojos se mantienen abiertos durante la meditación. Esto impide al meditador soñar o volverse somnoliento. Sin centrarse en nada particular, dirige tu visión alrededor de un metro delante de ti hacia el suelo. Tus ojos naturalmente tienden a descansar en una posición entrecerrada. Al practicar zazen en un dojo, el meditador se sienta frente a una pared con el fin de evitar distraerse por el movimiento externo. Se sugiere hacer lo mismo en casa.

Controla tu respiración

La respiración zen no se puede comparar con ninguna otra y es una parte fundamental de la práctica zazen. La respiración correcta sólo se puede lograr a través de la postura correcta. Durante la práctica, respira tranquila y relajadamente a través de la nariz y procura mantener la boca cerrada. Trata de establecer un ritmo natural tranquilo, pausado y profundo. Debes centrarte en la exhalación mientras que la inhalación llegara de forma natural.

Posición de manos y brazos

La posición de las manos durante zazen es la misma para todas las posturas mencionadas anteriormente. Esta posición de las manos se denomina mudra cósmico o Hokkai Join en japonés. En primer lugar, coloca tu mano izquierda en la derecha y las palmas en dirección al cielo. Ahora, forma un óvalo tocando las puntas de los pulgares para que tus pulgares se toquen y formen una línea recta. Las puntas de los pulgares deben tocarse ligeramente. Tus dos muñecas deben descansar sobre los muslos y el borde de tus manos debe descansar contra tu vientre. También no olvides mantener los hombros relajados.

La cabeza y el cuello

Sea cual sea la posición que elijas adoptar, asegúrate de que la espalda y el cuello queden lo más recto posible. Tira de tu barbilla un poco para erigir el cuello y tratar de "empujar hacia el cielo" con la parte superior de la cabeza. No te quedes demasiado tenso ni demasiado relajado mientras haces esto, trata de encontrar el equilibrio en esta postura. Mantén la boca cerrada durante el zazen, tus dientes deben estar juntos y la lengua debe estar contra el paladar, apenas detrás de los dientes.

Controla tu estado de ánimo

Al igual que con la respiración, la mentalidad es esencial en la práctica de la meditación zen. El estado mental adecuado surge naturalmente de una profunda concentración en la postura y la respiración. Durante el zazen, es normal tener imágenes, pensamientos y emociones surgiendo a la superficie, apareciendo desde la mente inconsciente. No los persigas ni luches para escapar de ellos. Cuanto más trates de deshacerte de ellos, más atención les darás y más fuertes se volverán. Trata de no darles tanta importancia, simplemente déjalos ir, como nubes en el cielo.Con la experiencia, tendrás cada vez menos pensamientos durante la práctica del zazen y tu mente se relajara más fácil y rápidamente.


Sobre esta noticia

Autor:
Fatimaluz (127 noticias)
Fuente:
yogaparaprincipiantesonline.com
Visitas:
72
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.