Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Eonhadico escriba una noticia?

Kepler y la ecuación de Drake

23/05/2013 04:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

imageHace unos días perdimos una de las mejores herramientas que nos ha permitido vislumbrar que otros mundos se esconden en nuestra galaxia, pero así como el Kepler parece habernos dejado de forma definitiva, los científicos podrían pertrecharse de nuevo gracias a otra en forma de ecuación que nos permitiría descubrir mundos habitados en la próxima década.

En 1961 el astrónomo Frank Drake escribió su ahora famosa ecuación para calcular el número de civilizaciones detectables en la Vía Láctea. La ecuación de Drake incluye una serie de términos que en el momento de su formulación parecían imposibles de conocer, incluyendo la propia existencia de planetas fuera de nuestro sistema solar.

Pero durante las últimas dos décadas hemos visto como los exoplanetas surgían ante nosotros, y sobre todo gracias al telescopio espacial Kepler. Lanzado en 2009, Kepler ha descubierto más de 130 mundos y nos ha dejado cerca de 3.000 posibles mundos. Esta generosidad ha permitido a los astrónomos crear el primer censo real de los planetas existentes en una pequeña región de nuestra galaxia, lo que nos permite realizar la primera estimación realista de los posibles mundos habitables existentes en la Vía Láctea.

Y con estos datos en la mano, Sara Seager del Instituto Tecnológico de Massachusetts piensa que la ecuación de Drake debería ser renovada. Su versión reduce algunas de las condiciones iníciales que debían tenerse en cuenta señalando nuevos resultados para las probabilidades de encontrar vida. Si la ecuación original Drake era un hacha, la nueva ecuación Seager es un bisturí que analiza cuidadosamente los datos descubiertos.

Seager presentó su trabajo esta semana en una conferencia en Cambridge, Massachusetts, ‘ Exoplanetas en la Era Post-Kepler ‘. Esta conferencia, prevista hace ya meses, no podía ser más premonitoria, la semana pasada Kepler sufrió un nuevo fallo en uno de sus giroscopios que podría noquearlo para siempre.

‘Cuando hablamos de la era post-Kepler, pensamos que sería dentro de tres o cuatro años a partir de ahora’, comento David Charbonneau del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica, uno de los organizadores de la conferencia. ’Ahora sabemos que la era post-Kepler probablemente comenzó hace dos días.’

Pero Kepler ha recogido datos durante casi cuatro años, una misión que ha durado un poco más de tiempo de los 18 meses establecidos originalmente, proporcionando una oportunidad de éxito a los cazadores de alienígenas.

La ecuación original Drake incluye siete términos, todos ellos juntos nos proporcionan una cifra que señala el número de civilizaciones extraterrestres inteligentes que podríamos esperar detectar. Y el Kepler ha proporcionado dos nuevos términos en esta nueva ecuación, la fracción de estrellas que tienen planetas y el número de estos mundos que son potencialmente habitables.

Para ello, el Kepler fijo su mirada en una 150.000 estrellas situadas cerca de la constelación del Cisne, en busca de cambios periódicos en el brillo causados cuando un planeta pasa frente a él, o en tránsito, desde nuestro punto de vista, un método que nos indica el tamaño del planeta y la distancia a la que se encuentra de su estrella, así como su periodo orbital.

El tamaño nos proporciona una ligera idea de la composición de un planeta, nos dice si es un mundo rocoso como la Tierra o gaseoso como Neptuno. Antes del Kepler se habían descubierto muy pocos mundos rocosos debido a que otros métodos, como el de la detección por la velocidad radial, se adaptan mejor a los gigantes mundos gaseosos.

image‘Kepler es el proyecto más revolucionario que jamás se ha realizado en los exoplanetas’, comento Charbonneau. ’rompió y abrió la hucha de los planetas rocosos". La distancia de un planeta a su estrella también es crucial debido a que nos indica si podría o no disfrutar de las temperaturas adecuadas para la presencia de agua líquida en su superficie.

Pero debido a los nuevos problemas del Kepler, las esperanzas de encontrar suficientes planetas potencialmente habitables, o incluso el gemelo de la Tierra, que satisfagan la ecuación de Drake han sido mermadas.

La misión tendría que haber estado funcionando durante al menos tres años y medio, esto nos habría permitido confirmar la existencia de mundos similares a la Tierra con un periodo orbital parecido. El problema es que las estrellas similares a nuestro Sol examinadas parecen ser más activas, por lo que el brillo dificulta la detección de los posibles exoplanetas presentes en sus orbitas. El equipo de la misión señalo que se necesitarían de siete a ocho años para encontrar los suficientes mundos potencialmente habitables en torno a estas estrellas.

El año pasado, nuevos fondos permitieron extender la misión hasta el año 2016, algo que fue un alivio para muchos, pero la avería de la semana pasada ha sido un duro golpe, y aunque la NASA tiene alguna esperanza de que la misión vuelva a la vida, lo más probable es que en realidad haya dejado de funcionar para siempre.

Pero siempre queda la esperanza, William Borucki, investigador principal del Kepler es optimista al señalar que algunos gemelos de la Tierra puedan estar aun escondidos entre los datos existentes aun no analizados. Pero la nueva ecuación no se fija en todas las estrellas, sino que se centra en las enanas rojas, pequeñas estrellas más frías que nuestro Sol. Estas estrellas permiten que se puedan detectar con mayor facilidad los posibles planetas habitables pues deberían tener un periodo orbital menor. Además, las enanas rojas son mayoría en nuestra galaxia, incluso algunos análisis estadísticos realizados sobre los datos del Kepler señalan que un mundo potencialmente habitable en torno a una de estas estrellas podría estar muy cerca, incluso a tan solo 6, 5 años luz.

Aún mejor, será más fácil para investigar estos planetas para descubrir si poseen atmosferas en las que estén presentes algunos biomarcadores, gases asociados a la vida, debido a que sus pequeñas orbitas permiten que analicemos una mayor cantidad de la luz que atraviesan estas hipotéticas atmosferas.

El objetivo de Seager es encontrar la fracción de mundos habitables tamaño de la Tierra en nuestro vecindario galáctico con firmas biológicas atmosféricas detectables, en otras palabras, los mundos habitados, y ya ha señalado que el futuro Telescopio Espacial James Webb podría detectar al menos de 10.

‘Al igual que con la ecuación de Drake, algunos de los términos son siempre especulativos’, comento Seager.

¿Es posible que este trabajo nos permita descubrir a nuestros vecinos alienígenas? ‘Por supuesto que creo que es posible. ¿Por qué si no iba a estar trabajando tan duro?’ afirmo.

Y Jill Tarter , del Instituto SETI, está deseando que alguien detecte estos biomarcadores para poder centrar la búsqueda de inteligencia extraterrestre en ellos. ’Sabrías que es un mundo habitado, y no sólo un mundo habitable. Y entonces puedes hacer la pregunta, ¿podríamos detectar la presencia de tecnología?’

.nrelate_related .nr_sponsored{ left:0px !important; }

Sobre esta noticia

Autor:
Eonhadico (607 noticias)
Fuente:
espacioprofundo.es
Visitas:
5615
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.