Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Blog Catarsis Y Harakiri escriba una noticia?

La Inclusión social

24/05/2013 04:03 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Autor: Luis Enrique Monjaraz Peralta

Hace unos años, en la efervescencia de las elecciones presidenciales del 2010 para el periodo 2011 – 2016, hubo un candidato que utilizo este término para llegar a hacerse Presidente de la República Se hablo de la gran transformación y que esta pasaba indispensablemente por la INCLUSIÓN SOCIAL. Pero, que se sabe de estas dos palabras.

Inclusión social es el término que se le da al hecho de hacer que todos, incluyendo a los menos favorecidos por la economía, tengan la oportunidad de participar del desarrollo económico del país. Esto con la obvia mejora de la economía de dicho individuo. Pero el error en esta frase recae en que hablamos de una consecuencia, de un resultado; y lo que nunca se ha hecho es decir cómo llegar a la tan mentada inclusión social. Más aun, en un candidato, actual presidente, que enarbolaba la bandera del comunismo, del estatismo y de la intervención estatal en actividades empresariales; receta muy antigua para el desastre económico.

Pero la inclusión social es un sueño que todos anhelamos en algún momento, como cuando niños uno piensa en ser millonario y al cabo de los años muchos no lo consiguen porque nunca trazaron una manera de lograrlo. Entonces la típica pregunta que se hace el 95% de quienes lean esto será ¿Cuál es la gracia de pensar en algo que no es posible?

No es descabellado, pues en nuestra realidad solo el 5% logra completar o superar sus sueños y el resto se conforma con aceptar lo que el destino les trae. ¿Cuál es la diferencia? La voluntad de arriesgar, de no conformarse, de aceptar retos y riesgos. Y esto se ve en dos amigos que teniendo el mismo sueldo y similar ahorro, uno decide dejar el trabajo y poner una empresa propia y el otro decide seguir en su puesto. El que decidió ser empresario tiene una oportunidad de lograr sus sueños y quizá ser millonario; el otro seguirá una proyección laboral y en el mejor de los casos llegara a ser Gerente y a gozar de una posición acomodada, pero no lograra el sueño del millón.

Entonces como lograr la Inclusión social, pues fácil, tomando un curso de acción, decidiendo por un modelo económico que de cómo resultado una base económica que soporte al total de la población. Es decir, debemos sincerar el discurso y decirle a los votantes que la gran transformación y la inclusión social será realidad para sus hijos. Difícil de aceptar para un político que no tienen capacidad de comunicación. Pero necesario para un país que quiere tener un futuro prometedor.

Vemos como ahora el candidato comunista y revisionista se convirtió en un presidente pro sistema, de derecha y conservador. Totalmente opuesto a lo que pregonaba, pero responsable en sus actos, de lo contrario ya estaríamos sintiendo los estragos de una política destructiva de la economía. Como ejemplo podemos ver a Cuba y Venezuela. El camino a la inclusión es largo y sobre todo de mucho sacrificio; y actualmente el país está por ese camino.

Recordemos nuestra economía a principios de los '90, donde nuestra moneda no tenía valor, donde las grandes empresas eran propiedad del estado, con escasez de alimentos, de combustibles y precios que cambiaban diariamente. La reforma y el sinceramiento generaron un panorama propicio para la inversión, pero el riesgo era muy alto y la capacidad de negociación del estado era precaria.

Es así como muchas empresas llegaron a invertir y se genero un crecimiento importante en la demanda de mano de obra. La cual, por cierto, había sido duramente golpeada por las privatizaciones y las quiebras de empresas, tanto por culpa de la volatilidad de la economía como por el terrorismo. Estas primeras empresas tenían poder de negociación e impusieron condiciones que el estado no podía rechazar para lograr la meta de crecimiento.

Siguieron los años y los presidentes dejaron el desarrollo en automático. Los engranajes del desarrollo se estaban moviendo y vimos como el país mejoraba. Vimos como las empresas mineras daban empleo y en muchos casos absorbían el pasivo ambiental de la minera estatal que los precedió. Pero para el 2011, la economía y el crecimiento del país es algo que está siendo admirado por los demás países y esto nos da una ventaja. Más aun en una economía de crisis en la cual nosotros seguimos en crecimiento. Ahora los inversionistas están interesados en el país. Ya no hay que rogar para que vengan, pero tampoco hay que ahuyentarlos.

¿Que tiene que ver esto con la inclusión? dirán algunos. La respuesta es: mucho. Cuando no solo podamos hablar de unos cientos de grandes empresas, sino de miles de grandes empresas. Cuando podamos ver grandes industrias y estas empiecen a destinar montos de su utilidad a la investigación y desarrollo podremos decir que estamos en la inclusión social.

Entendamos porque esta visión, para algunos muy capitalista, es lo que requiere nuestro país. Primero, el estado es un pésimo administrador y no solo de los fondos de las empresas sino del riesgo. Usualmente las empresas del estado sacrifican el crecimiento y desarrollo a las políticas efectistas del gobierno, haciéndose ineficaces y con el tiempo inviables (historia que ya hemos visto antes). Segundo, cuando estas empresas se encuentren en funcionamiento demandaran gran cantidad de mano de obra directa.

Algunos aquí ya criticarían y dirían, pero ¿y aquellos que no accedan a estas grandes empresas? Pues ellos están en el tercer punto, las empresas requerirán servicios por lo tanto generaran la aparición de nuevas empresas las cuales a su vez requerirán de servicios y entonces se tendrá un efecto multiplicador. Como cuarto punto, tenemos una masa laboral creciente la cual demanda vestimenta, alimentación, transporte, útiles y ornamentos los cuales generaran más empresas que cubran estas necesidades. Es así, que por cada gran empresa que genere unos mil puestos, se estarían creando al menos unos 250 a 500 puestos adicionales. En este panorama, las posibilidades de acceder a un buen empleo crecerán y los sueldos mejoraran. Habrá mas oportunidades y entonces se estará hablando realmente de una inclusión social.

Pero ahí no queda la cosa. Como quinto punto tendremos el crecimiento de la economía, un incremento del PBI per cápita que a su vez generara una mayor caja fiscal (no proveniente del % del impuesto sino de la cantidad de contribuyentes que existirá) y esto generara mayor inversión en vías, hospitales, etc. Y no podemos dejar de lado el incremento de personas en los sistemas provisionales los cuales fortalecerán el sistema y mejoraran las condiciones de jubilación de los trabajadores.

No hay formulas complicadas en esto, solo un razonamiento lógico. Lo que se debe hacer es continuar la senda actual cambiando las condiciones para los nuevos inversionistas de modo que el país gane más que solo puestos de trabajo. Manejemos una política tributaria destinada a favorecer la inversión, legislemos para que en un futuro cercano sea una realidad que aquel que quiera poner una empresa lo pueda hacer rápidamente. Nuestras regulaciones deben ser favorables a la inversión los proyectos deben destinarse a satisfacer la demanda futura que estos inversionistas crearan y entonces hablaremos de una verdadera inclusión.

Que inscribir un terreno, formar una empresa, tributar sea algo tan fácil que, como decía mi profesor Chirinos, lo pueda hacer un canillita. Entonces el agro estará protegido por la legalidad y podrá acceder a créditos que le permitan satisfacer la demanda de productos con miras a crecer y abastecer el crecimiento del consumo externo e interno.

Entonces, el resultado de todo esto será un crecimiento económico, con crecimiento en la tasa de empleo, con incremento en el nivel de ingresos, con disminución de la pobreza, crecimiento de las ciudades y crecimiento. La diferencia con el crecimiento actual es que el número de empresas es aun reducido y no genera un efecto multiplicador que impacte a los 30 millones de peruanos. Estamos en los primeros escalones y falta mucho por recorrer.

Espero que ahora entiendan un poco lo que la inclusión social significa y que la gran transformación no es más que el desarrollo evolutivo de nuestro sistema económico. Llámenlo como deseen, pero mientras no tengamos un gran número de empresas, aun no podremos de hablar de chorreo, inclusión, goteo y solo serán expresiones demagogias en busca de un electorado soñador e idílico que gusta en creer en cuentos de hadas.

(PD: Escribí este documento en agosto del 2008. Hoy todo cambia y nos muestra lo frágil que es nuestro país económicamente. Un intento de nuestro iletrado presidente nos devolvió a la realidad. Seguimos siendo un país débil con un crecimiento frágil y una democracia más frágil aun. Solo espero que algunos lo lean, hagan sus críticas para enriquecer esto y que más personas puedan entender lo que todos quieren pero ningún político está dispuesto a decir.)


Sobre esta noticia

Autor:
Blog Catarsis Y Harakiri (2274 noticias)
Fuente:
catarsisyharakiri.blogspot.com
Visitas:
300
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.