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Laura Bozzo y su show. Espejo invertido de una telenovela

21/07/2010 13:55 1 Comentarios Lectura: ( palabras)

Según Degregori, quien analiza la performance de "Laura en América" a finales de los 90

En La Década de la antipolítica. Auge y caída de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos (IEP ediciones. Lima-Perú 2000), el antropólogo sanmarquino Degregori nos deja una interesante perspectiva de abordar el fenómeno de Laura Bozzo en la televisón peruana. El estudio se realizó en el contexto del final del segundo gobierno de Alberto Fujimori cuando su sintonía era local. Ahora su programa esta internacionalizado y merecería un estudio concreto en cada nación. Pero, la idea presentada por Carlos Iván Degregori es de todas maneras flexible frente a estos nuevos tiempos.

(La prensa sensacionalista se viene influenciando por el lenguaje utilizado por Laura Bozzo; como se puede ver en este titular en un diario de Paraguay)

Es indudable el éxito de Laura Bozzo y se han expuesto ya muchas razones para explicarlo: la posibilidad que da a los excluidos de ser protagonistas en una sociedad en la cual todos quieren tener su cuarto de hora de fama; la presentación de “casos de la vida real”; la compulsión de ofrecer o presenciar confesiones catárticas; la posibilidad de “actuar” violencia contra familiares y amigos que por lo general mantenemos reprimidas; morbosidad, vouyeurismo; gusto de olfatear la mugre ajena; dinero recibido en el caso de los protagonistas, entre otras.

Sin negar ninguna de las anteriores, quisiera añadir un par de razones que inciden en el vínculo entre Laura, el modelo económico y la política fujimorista. Los sectores excluidos por el modelo neoliberal periférico, la necesitan. Su programa tiene el formato de las telenovelas. Es un espejo invertido de las telenovelas, concentrado en una hora.

  1. Concentración. En las telenovelas, la verdad, o las verdades cuya revelación es el centro de la trama, demoran aproximadamente un alo en salir a la luz. Acá, la trama se resuelve en un ahora. En tiempos de video clips, de incertidumbre sobre la supervivencia familiar al día siguiente y ocaso de las esperanzas de movilidad social, los excluidos necesitan emociones más fuertes. Zappear de una telenovela a “Laura en América” es como cambiar de un pito de marihuana por una inyección de heroína en la vena.
  2. Espejo invertido. En las telenovelas, la verdad o las verdades finalmente reveladas permiten que los personajes y el públicos asciendan a una realidad ética y estéticamente más “elevada” de aquella en que habitaban; una realidad que por derecho le correspondía, aun cuado no lo supieran (niña buena no se sabía heredada de magnate; niño pobre no se sabía hijo de una baronesa), y/o que por su cualidades morales y los sufrimientos soporados les correspondía de manera también “natural”. Ascienden, además a otro status social. La niña linda, pobre y buena se casa por fin con niño lindo, rico y bueno; o viceversa. Los malos mueren. Catarsis. The end.

En el talk-show, las verdades que se revelan en apenas una hora, a cada cual más horrenda, nos hacen más bien descender a los invitados en un mundo ilusorio, como los habitantes de la caverna de Platón. Laura, demiurga de su telemando, los conduce a trote rápido, a gritos y empellones hacia la realidad. Pero no es el ascenso hacia un universos de prototipos ideales, sino el descenso a través de los círculos del infierno, a cada cual más dantesco.

-Madre, ¿creías que tu hija estudiaba en la academia?...

[Grito] ¿Qué pase el amante anciano!

[Video en que un anciano manosea a una adolescente.

Madre se retuerce desesperada en el set]

- Amante anciano, ¿creías que esta joven estaba contigo por amor?...

El fundamento de la democracia se desplace de la razonabilidad ciudadana hacia la credibilidad del sentido común no informado

[Grito con ojos desorbitados] ¡Que pase el proxeneta!

[Anciano trata de abalanzarse sobre el proxeneta, mientras Madre no sabe sobre quien abalanzarse, todos refrenados a medias por fornidos guardias foucaultianos vestidos de terno negro al servicio de Laura].

(…)

(¿Una pregunta sobre Laura Bozzo? Presidente Correa)

“Veras que todo es mentira”, decía el famoso tango de Discépolo que pretendía definir el s. XX y ya podemos jalándolo hasta el XXI. Todos sabemos que los reality show no son realidades, pero igual los vemos. Incluso con un guiño de complicidad. Como leemos los horóscopos, anota agudamente Jaime Lértora. O las [tele]novelas. No son verdaderos, pero son verosímiles. Enganchan con el sentido común de amplios sectores. Y como afirma Adrianzén (2000:10), comentando a Schutz, la crisis política hace que: “el fundamento de la democracia se desplace de la razonabilidad ciudadana hacia la credibilidad del sentido común no informado” (Adrianzén 2000:10). En este contexto, al recoger ciertos elementos del sentido común y potenciarlos, los talk shows ganan legitimidad, generan identidad y se posicionan estratégicamente para influir en la política.

(…)

Si las fronteras entre la política y la farándula colapsan y si la segunda invade la primera, bien podemos leer las recientes elecciones como una edición especial y de larga duración del talk show más popular de América.

- ¿Creías que tenías el derecho de elegir libremente a tu Presidente y a tus congresistas?

[Grito destemplado].

- ¡Que pasen los falsificadores del millón de firmas…!

- ¡Que pasen los fabricantes de vladipolos…!

- ¡Que pasen los digitadores de la ONPE…!

- ¡Que pasen los congresistas tránsfugas…¡

Y si ante tanta humillación se te ocurre reclamar tus derechos como lo hicieron las mujeres que marcharon al hotel donde se alojaba la misión de la OEA[1]:

Zappear de una telenovela a “Laura en América” es como cambiar de un pito de marihuana por una inyección de heroína en la vena

- ¡Tranquilízate!

- ¡No seas radica!

- ¡Te voy a dar ayuda psicológica!

- ¡Te voy a formar una comisión democratizadora!

[1] Marcha de mujeres por la Democracia al Swiss Hotel el 27.06.00


Sobre esta noticia

Autor:
Franco Mc (80 noticias)
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Tipo:
Opinión
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Jimplus (24/07/2010)

Laura Bozzo , debe su lanzamiento y popularidad al Hermanon ,un hombre bueno con ideas pro Perú. Sin embargo esta señora le pagó muy mal , valíendose de Montesinos quién lo recomendó al CHinito comerciante de fonda.,le hicieron mucho daño,al igual a los que ahorraron en Manrique. Fujimori se apoderó de los ahorros para regalar a las geishas periodístas y amigas de la suite Barranco.