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Marco Antonio Flores Villanueva: Perú, ¿Sólo un deseo pendiente?

17/08/2010 11:52 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El refrán se equivocó: si hay males que duran más de cien años: la república sigue siendo un mal por remediar

Marco Antonio Flores Villanueva: Perú, ¿Sólo un deseo pendiente?

Peruano (a): Cuando al mediodía del último 28 de julio observaste desde tu hogar a la patria mitificada por la magia de la robusta estadística, o por la frialdad de los guarismos, encumbrándosela al filo de una pobreza supuestamente ausente, pero que se halla escondida detrás de lo brillosos edificios de los grandes bancos y las financieras que, soberbios y vanidosos, se yerguen sobre la capital, aprisionando entre sus yerros pilares a miles (tal vez millones) de compatriotas que laboran al margen de los más elementales beneficios sociales; te preguntaste: ¿Somos libres o el Perú sigue siendo solo un deseo pendiente?

Peruano (a): Cuando desde el epicentro de la política peruana, tejedor infame de nuestro destino, observaste en aquel día los escaños ocupados por los sólidos aliados a la sinecura, aplaudiendo –y justificando el sobretiempo-, mientras el ilusionismo fabulador de un orgulloso (y acaudalado) mandatario, que representa solo a una de las muchas naciones que constituyen nuestra peruanidad (y a un sector económico poderoso), mendaz, no reconocía que 7 de cada 10 compatriotas -hombres, mujeres y niños- guarecidos por siglos en el áspero suelo rural que pisan con pie desnudo e indigente, constituyen, hoy por hoy, el 66% de nuestra población campesina; te preguntaste entonces, compatriota: ¿Somos libres o el Perú sigue siendo solo un deseo pendiente?

Peruano (a): Cuando al tronar de la marcha de banderas divisaste sobre los edificios públicos de la capital el flamear, aparentemente soberano, de la misma oriflama nacional que Alfonso Ugarte arrebató al enemigo para lanzarse libre e independiente hacia la eternidad; pero que hoy, el antipatriótico accionar de un faccioso grupo apátrida y mercantilista, traicionando a la gloriosa bicolor, ha permitido al vecino del sur, en litigio internacional por el mar que Grau defendió con su propia vida, colocar en el Perú la mayor parte del 59% de su inversión en la región, y en sectores que comprometen gravemente la seguridad nacional del país; entonces compatriota, te preguntaste otra vez: ¿Somos libres o el Perú sigue siendo solo un deseo pendiente?

Peruano (a): Cuando desde el hemiciclo de un Congreso ramplón y chabacano, el verbo presidencial, ufano por la cuantiosa inversión internacional que ha llegado al país, deliberadamente soslayó con su pícara oratoria que la segunda mayor inversión extranjera proviene de aquellos que ejecutaron inmisericordemente al coronel Leoncio Prado, como inmisericordemente ejecutan diariamente desde sus empresas a miles, tal vez millones de familias peruanas, que solo aspiran a sobrevivir con los peores salarios que registra la región; entonces, en esa hora suprema, te preguntaste, compatriota: ¿Somos libres o el Perú sigue siendo solo un deseo pendiente?

¿Somos libres o el Perú sigue siendo solo un deseo pendiente?

Peruano (a): Cuando el discurso presidencial se refirió, triunfalista, a una supuesta actividad boyante del sector empresarial nacional, sin precedentes en la historia económica del Perú, y asentada en nuestro territorio, sabias que en cifras reales 244 de las 500 mejores empresas afincadas en el país no son peruanas y que ellas representan, según los analistas, el 54% del total de ventas en el país. Tal vez no, porque entonces, compatriota, te hubieras preguntado con justicia: ¿Somos libres o el Perú sigue siendo solo un deseo pendiente?

Peruano (a): Cuando en el clímax del mensaje presidencial se anunció el “despegue económico del Perú hacia el desarrollo” y el “triunfo de su modelo económico”, entre la pirotecnia y la algazara ignorante de la clase política nacional, sin reparar, interesadamente, que por la calidad no productiva de la inversión extranjera que recibimos -oportuno es agregar, sin control estatal, sin regulación y sin planificación económica, a pesar de los documentos del Banco Mundial (ver “The Growth Report: Strategies for Sustained Growth and Inclusive Development” of the “Commission on Growth and Development”, May 2008) y de la Cepal (ver “Informe Anual sobre Inversiones Internacionales en América Latina y el Caribe 2006)- se está insistiendo ahistóricamente con el mismo modelo primario exportador y de servicios, y que ese modelo no genera mayor empleo sino desocupación o empleo precario o subempleo, no se integra con otros sectores domésticos, no compra materias primas ni insumos nacionales, no crea cadenas productivas y un mercado de capitales; y, por lo tanto, lo que se promueve está lejos de constituir un despegue nacional, sino más de lo mismo, que ha tenido al país esclavo desde los inicios de la república. Y entonces, te preguntaste, compatriota: ¿Somos libres o el Perú sigue siendo solo un deseo pendiente?

Y, finalmente, peruano (a): Cuando los medios de comunicación lanzaban al país, el último 28 de julio, la absurda y retórica propaganda de un “Perú que avanza”, en ese preciso instante -trabajador, empleado- tuviste el acto reflejo de introducir la mano a tus bolsillos para comprobar el sueldo miserable, arbitrario e impositivo, es decir no negociable, que recibes por tu fuerza de trabajo; mientras en Argentina, a través de su “Consejo Nacional del Empleo, la productividad, y el salario mínimo vital y móvil”; en Colombia, a través de su “Comisión de Concertación Salarial”; en México, a través de su “Comisión Nacional de Salarios Mínimos”; y, finalmente, nada menos que en Chile (atención trabajadores de “Ripley”), a través de la concertación del Estado, los empleadores y la Confederación Única de los Trabajadores; en todos estos países no se arroja a patadas a los solicitantes de una remuneración digna, sino que, por el contrario, mediante un diálogo civilizado se aumentan los salarios de acuerdo a los índices macroeconómicos del país y la productividad de sus empresas. Situación que se repite -señor García- en Australia, con su “Comisión de Productividad”, y en Irlanda, con su “Irish Partnership”. Entonces, no resultaba del todo justo preguntarse, compatriota y señor García: ¿Somos libres o el Perú sigue siendo solo un deseo pendiente?

Y es que a pesar de los brillosos edificios cristalinos y limeños, los elegantes autos, americanos, japoneses o europeos, y los conciertos de afamados artistas internacionales en la capital, lo cierto es, peruano (a), que a 189 años de nuestra independencia del yugo español, y nuevo espacio-histórico de por medio, el Perú de García ni es libre, ni avanza. Es solamente un deseo pendiente.

A 189 años de nuestra independencia del yugo español, y nuevo espacio-histórico de por medio

Por Marco Antonio Flores Villanueva

Desde Boston, USA


Sobre esta noticia

Autor:
Julio Carmona (113 noticias)
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739
Tipo:
Opinión
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