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Partidos, ¿qué partidos?

16/11/2012 18:18 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Cuando se quiere construir una democracia sin cimientos

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Autor: Juan Carlos Valdivia Fuente: Revista Correo Semanal N°82

La especial atención que viene concitando la presencia del Movadef exige por parte de algunos una activa presencia de los partidos políticos para enfrentar a los actuales personeros de Abimael Guzmán . La idea de por sí parece ser correcta, pero parte de un supuesto errado: que tenemos un sistema de partidos.

Uno de los resultados del primer gobierno de Alan García fue terminar con el prestigio de los partidos. Siendo el aprismo la organización política más antigua, y representando García al político tradicional forjado en estas organizaciones, el desastre promovido en el lustro 1985-1990 fue el incentivo para acabar con ellos, que ya venían golpeados por la prédica del Gobierno militar de los 79 y que crecieron de una respuesta a la crisis económica durante los 80, y tampoco pudieron resolver el problema de la violencia terrorista. Es decir, se convirtieron en sinónimo de ineficiencia y corrupción.

Durante la década de los 90 la prédica antipartido siguió, consiguiendo destruir esfuerzos de reconstrucción. Esos años significaron la aparición de movimientos con fuertes liderazgos personalistas, como fueron los que llevaron a Ricardo Belmont, Alberto Andrade y Luis Castañeda al municipio limeño.

Así, con el fin de debilitar a los partidos y aprovechando la ingenuidad "oenegística" que promovía una agenda ajena a nuestra realidad, comenzaron a aprobarse normas que parecían de profundización de la democracia, pero que solo lograron destruir lo que quedaba del sistema de partidos. De este modo se facilitó la formación de movimientos regionales y locales, allanándose su inscripción en los registros electorales y olvidando que los partidos políticos de carácter nacional favorecen a criterios de unidad (en ideas, planificación, acción política) en todo el país.

Ya la Dictadura militar , a finales de los 70, había logrado instalar el voto preferencial , que fue pensado directamente para acabar con las estructuras partidarias (el partido Aprista logró burlar esta intencionalidad ordenando votar en el 1978 por Haya de la Torre ) y este exceso de "democratismo" fue ganando legitimidad con el transcurso de los años.

Y suponiendo que somos una sociedad de instituciones sólidas, se han incorporado a nuestra legislación mecanismos de democracia directa, como la revocatoria, y otras que hoy vemos cómo son custionadas por los mismos que las promovían ayer.

La legislación se ha vuelto permisiva en lo que es la organización interna de los llamados partidos politicos , y así tenemos organizaciones cuyo presidente es vitalicio -como el caso de Alejandro Toledo en Perú Posible - o donde el líder toma todas las decisiones importantes -como es el caso de Ollanta Humala y el Partido Nacionalista -. Es decir, tenemos partidos que no son democráticos hacia dentro, pero que reclaman por la democracia hacia afuera. El resultado es que cuando llegan al poder carecen de reflejos democráticos para gobernar.

Nuestra legislación es idealmente democrática en tanto se trata de competencia entre partidos, pero resulta laxa y permisiva con las organizaciones políticas, permitiendo que se organicen en torno a personas, que carezcan de prácticas democráticas, ideario y propuestas programáticas. Así, tenemos una legislación democrática para "partidos" de todo tipo: democráticos, autoritarios, personalistas, con ideología o pragmáticos.

Hay que reconstruir el sistema de partidos comenzando desde lo esencial: fortalecer su organización, desincentivar el "independentismo" y exigir una vida partidaria democrática que permita acabar con el voto preferencial. Posteriormente se podrán ir incorporando otros criterios, si acaso resultan pertinentes, como las cuotas de género. Pero si continuamos implementando una agenda internacional, que supone que tenemos un sistema de partidos, seguiremos construyendo un edificio sin ninguna cimentación. Y esos edificios se caen fácilmente.


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Autor:
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Fuente:
catarsisyharakiri.blogspot.com
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Reportaje
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