En Lugo hay una pastelería que cada vez que paso por delante tengo que mirar hacia otro lado porque si no... no hay más que hablar... tengo que entrar... Y es que son especialistas en hacer las pastitas de té más deliciosas del mundo mundial... Es uno de esos sitios unido para siempre a la historia de la ciudad y de quienes en ella vivimos... Es imposible venir a Lugo y no entrar en Madarro...Y yo que vivo aquí... pues entro siempre que puedo...
Cuando era niña a menudo mi madre nos llevaba allí a merendar y pasábamos unas tardes deliciosas sentaditos en sus sillas de mimbre... Si mi padre se tiene que quedar a pasar la tarde en casa por ser un domingo lluvioso o por un catarro sin importancia... siempre se acerca hasta allí a por un poquito de bizcocho de almendras para mamá y unas pastitas de nata para el... Mi amiga Marta sabe que adoro las yemas de Madarro porque son como besar el cielo y comértelo de un bocado... y por eso compra dos y dos, dos trufas de choco para ella y dos yemitas para mí.... Ummmmm...Bego que también es muy fan, me convence siempre que puede para tomarnos un chocolate... y yo siempre también, acepto gustosa la invitación... Y es que embarazadas o no, no hay quien se resista!!!...Y si tenemos que ir de visita nada mejor que llevar una cajita de las deliciosas pastitas de té de Madarro... Mi madre me enseñó esta costumbre que espero que también hereden mis hijos... Y por eso Franchiño ya adora Madarro... y es que su padre y yo le llevamos allí siempre que podemos porque las palmeras... son de otro mundo...
Y seguro que si le preguntáis a cualquier lucense practicante por esta pastelería os contará una historia parecida a la mía... porque como os decía... su historia está unida a nuestra ciudad y a nosotros...
Autor: Xanelachic (169 noticias)
Fuente: xanelachic.com
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Tipo: Reportaje
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