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15/05/2020

El pecado es afrenta de las naciones. Proverbios 14: 34

EXHORTACION A TODAS LAS NACIONES

Oíd esto, pueblos todos; Escuchad, habitadores todos del mundo: Así los plebeyos como los nobles, El rico y el pobre juntamente. Salmos 49: 1, 2.

La justicia, engrandece la nación.

La justicia engrandece la nación: Mas el pecado es afrenta de las naciones.  Proverbios 14: 34.

Jueces y alcaldes te pondrás en todas tus ciudades que Jehová tu Dios te dará en tus tribus, los cuales juzgarán al pueblo con justo juicio. No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos.  Deuteronomio 16: 18, 19.

La justicia, la justicia seguirás, porque vivas y heredes la tierra que Jehová tu Dios te da.  Deuteronomio 16: 20.

No harás agravio en el juicio: no tendrás respeto al pobre, ni honrarás la cara del grande: con justicia juzgarás á tu prójimo.  Levítico 19: 15.

Y mandónos Jehová que ejecutásemos todos estos estatutos, y que temamos á Jehová nuestro Dios, porque nos vaya bien todos los días, y para que nos dé vida, como hoy. Y tendremos justicia cuando cuidáremos de poner por obra todos estos mandamientos delante de Jehová nuestro Dios, como él nos ha mandado. Deuteronomio 6: 25.

Guardad derecho y haced justicia.

 Así dijo Jehová: Guardad derecho, y haced justicia: porque cercana está mi salud para venir, y mi justicia para manifestarse.  Isaías 56: 1.

 Así ha dicho Jehová: Haced juicio y justicia, y librad al oprimido de mano del opresor, y no engañéis, ni robéis al extranjero, ni al huérfano, ni á la viuda, ni derraméis sangre inocente en este lugar. Jeremías 22: 3.

Porque el justo Jehová ama la justicia: Al recto mirará su rostro.  Salmos 11: 7.

Con mi alma te he deseado en la noche; y en tanto que me durare el espíritu en medio de mí, madrugaré a buscarte: porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia.   Isaías 26: 9.

 Anunciado he justicia en grande congregación: He aquí no detuve mis labios, Jehová, tú lo sabes.  Salmos 40: 9.

 Los gobernantes deben juzgar al pueblo con juicio y justicia.

Oh Dios, da tus juicios al rey, Y tu justicia al hijo del rey.   El juzgará tu pueblo con justicia, Y tus afligidos con juicio.  Florecerá en sus días la justicia, Y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna.    Y dominará de mar a mar, Y desde el río hasta los cabos de la tierra.   Salmos 72: 1, 2, 7, 8.

Y habitará el juicio en el desierto, y en el campo labrado asentará la justicia.  Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de justicia, reposo y seguridad para siempre.   Isaías 32: 16, 17.

 Juzgad justo juicio.

No juzguéis según lo que parece, mas juzgad justo juicio.  San Juan 7: 24.

Aprended á hacer bien: buscad juicio, restituid al agraviado, oíd en derecho al huérfano, amparad á la viuda.   Isaías 1: 17.

Defended al pobre y al huérfano: Haced justicia al afligido y al menesteroso.  Salmos 82: 3.

Oh hombre, él te ha declarado qué sea lo bueno, y qué pida de ti Jehová: solamente hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios.  Miqueas 6: 8.

Y en el pleito ellos estarán para juzgar; conforme á mis derechos lo juzgarán: y mis leyes y mis decretos guardarán en todas mis solemnidades, y santificarán mis sábados.  Ezequiel 44: 24.

Jueces: Juzgad justamente entre el hombre y su hermano, y el que le es extranjero.

Y entonces mandé á vuestros jueces, diciendo: Oíd entre vuestros hermanos, y juzgad justamente entre el hombre y su hermano, y el que le es extranjero. No tengáis respeto de personas en el juicio: así al pequeño como al grande oiréis: no tendréis temor de ninguno, porque el juicio es de Dios: y la causa que os fuere difícil, la traeréis á mí, y yo la oiré.     Deuteronomio 1: 16, 17.

Y dijo á los jueces: Mirad lo que hacéis: porque no juzguéis en lugar de hombre, sino en lugar de Jehová, el cual está con vosotros en el negocio del juicio. En cualquier causa que viniere á vosotros de vuestros hermanos que habitan en las ciudades, entre sangre y sangre, entre ley y precepto, estatutos y derechos, habéis de amonestarles que no pequen contra Jehová, porque no venga ira sobre vosotros y sobre vuestros hermanos. Obrando así no pecaréis.  2da Crónicas 19: 6, 10.

No hagas acepción de personas.

También estas cosas pertenecen á los sabios. Tener respeto á personas en el juicio no es bueno.  Proverbios 24: 23.

No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos.   Deuteronomio 16: 19.

Tener acepción de personas, no es bueno: Hasta por un bocado de pan prevaricará el hombre. Proverbios 28: 21.

Mas si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y sois reconvenidos de la ley como transgresores.  Santiago 2: 9.

¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente?

Dios está en la reunión de los dioses; En medio de los dioses juzga.   ¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente, Y aceptaréis las personas de los impíos? (Selah.)   Salmos 82: 1, 2.

Cabezas y dirigentes de Iglesias.

Oh congregación, ¿pronunciáis en verdad justicia? ¿Juzgáis rectamente, hijos de los hombres? Antes con el corazón obráis iniquidades: Hacéis pesar la violencia de vuestras manos en la tierra.  Salmos 58: 1, 2.

Yo dije: Vosotros sois dioses. E hijos todos vosotros del Altísimo. Empero como hombres moriréis. Y caeréis como cualquiera de los tiranos.   Salmos 82: 6, 7.

Porque manifiesta es la ira de Dios del cielo contra toda impiedad é injusticia de los hombres, que detienen la verdad con injusticia.  Romanos 1: 18.

¡Ay del que edifica su casa y no en justicia, y sus salas y no en juicio!

¡Ay del que edifica su casa y no en justicia, y sus salas y no en juicio, sirviéndose de su prójimo de balde, y no dándole el salario de su trabajo!  Jeremías 22: 13.

Como la perdiz que cubre lo que no puso, es el que allega riquezas, y no con justicia; en medio de sus días las dejará, y en su postrimería será insipiente.   Jeremías 17: 11.

Como la fuente nunca cesa de manar sus aguas, así nunca cesa de manar su malicia; injusticia y robo se oye en ella; continuamente en mi presencia, enfermedad y herida.   Jeremías 6: 7.

Temed vosotros delante de la espada; Porque sobreviene el furor de la espada a  causa de las injusticias, Para que sepáis que hay un juicio. Job 19: 29.

No sean encubridores, ni consentidores de la injusticia.

Que habiendo entendido el juicio de Dios que los que hacen tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, más aún consienten á los que las hacen. Romanos 1: 32.

Y cuando alguna persona pecare, que hubiere oído la voz del que juró, y él fuere testigo que vió, ó supo, si no lo denunciare, él llevará su pecado.  Levítico 5: 1.

El que encubre sus pecados, no prosperará: Mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia.     Proverbios 28: 13.

No serás altivo, porque abominación es a Jehová.

Abominación es a Jehová todo altivo de corazón: Aunque esté mano sobre mano, no será reputado inocente.   Proverbios 16: 5.

Porque el alto Jehová atiende al humilde; Más al altivo mira de lejos.    Salmos 138: 6.

Antes del quebrantamiento es la soberbia; Y antes de la caída la altivez de espíritu.     Proverbios 16: 18.

Mas cuando fué fortificado, su corazón se enalteció hasta corromperse; porque se rebeló contra Jehová su Dios, entrando en el templo de Jehová para quemar sahumerios en el altar del perfume. 2da Crónicas 26: 16.

Porque día de Jehová de los ejércitos vendrá sobre todo soberbio y altivo, y sobre todo ensalzado; y será abatido. Isaías 2: 12.

El pecado es afrenta de las naciones.

La justicia engrandece la nación: Mas el pecado es afrenta de las naciones.  Proverbios 14: 34.

Así habló Jehová de los ejércitos, diciendo: Juzgad juicio verdadero, y haced misericordia y piedad cada cual con su hermano: No agraviéis á la viuda, ni al huérfano, ni al extranjero, ni al pobre; ni ninguno piense mal en su corazón contra su hermano. Empero no quisieron escuchar, antes dieron hombro rebelado, y agravaron sus oídos para no oír. Zacarías 7: 9, 10, 11.

Y nuestros reyes, nuestros príncipes, nuestros sacerdotes, y nuestros padres, no pusieron por obra tu ley, ni atendieron a tus mandamientos y a tus testimonios, con que les protestabas. Y ellos en su reino y en tu mucho bien que les díste, y en la tierra espaciosa y pingüe que entregaste delante de ellos, no te sirvieron, ni se convirtieron de sus malas obras.   Nehemías 9: 34, 35.

Las naciones traspasaron las leyes.

Destruyóse, cayó la tierra; enfermó, cayó el mundo; enfermaron los altos pueblos de la tierra. Y la tierra se inficionó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, rompieron el pacto sempiterno. Por esta causa la maldición consumió la tierra, y sus moradores fueron asolados; por esta causa fueron consumidos los habitantes de la tierra, y se disminuyeron los hombres. Isaías 24: 4, 5, 6.       

He aquí que los príncipes de Israel, cada uno según su poder, fueron en ti para derramar sangre. Al padre y á la madre despreciaron en ti: al extranjero trataron con calumnia en medio de ti: al huérfano y á la viuda despojaron en ti.  Mis santuarios menospreciaste, y mis sábados has profanado. Calumniadores hubo en ti para derramar sangre; y sobre los montes comieron en ti: hicieron en medio de ti suciedades. La desnudez del padre descubrieron en ti; la inmunda de menstruo forzaron en ti. Y cada uno hizo abominación con la mujer de su prójimo; y cada uno contaminó su nuera torpemente; y cada uno forzó en ti á su hermana, hija de su padre. Precio recibieron en ti para derramar sangre; usura y logro tomaste, y á tus prójimos defraudaste con violencia: olvidástete de mí, dice el Señor Jehová.  Ezequiel 22: 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12.

Se enriquecieron, a través de fraudes, engaños y mentiras.

Agravios hay en día de ella, y el fraude y engaño no se apartan de sus plazas.    Salmos 55: 11.

Con lo cual sus ricos se hinchieron de rapiña, y sus moradores hablaron mentira, y su lengua engañosa en su boca.     Miqueas 6: 12.

Llena está tu boca de maldición, y de engaños y  fraude, debajo de su lengua, vejación y maldad.   Salmos 10: 7.

Despojaron a las viudas, huérfanos y menesterosos.

¡Por apartar del juicio á los pobres, y por quitar el derecho a los afligidos de mi pueblo; por despojar a las viudas, y robar a los huérfanos!     Isaías 10: 2.

No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno

Al desnudo hacen andar sin vestido, y á los hambrientos quitan los hacecillos. Job 24: 10.

Porque así ha dicho Jehová: Por la grandeza de tu iniquidad, y por tus muchos pecados te quebrantaré. 

Porque así ha dicho Jehová: Desahuciado es tu quebrantamiento, y dificultosa tu llaga.   ¿Por qué gritas a causa de tu quebrantamiento? Desahuciado es tu dolor: porque por la grandeza de tu iniquidad, y por tus muchos pecados te he hecho esto.   Jeremías 30: 12, 15.   

No hay sanidad en mi carne a causa de tu ira; Ni hay paz en mis huesos a causa de mi pecado.     Salmos 38: 3

Dios enviará grandes plagas y enfermedades malignas y duraderas, por no guardar sus mandamientos.

Y será, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para cuidar de poner por obra todos sus mandamientos y sus estatutos, que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán. Si no cuidares de poner por obra todas las palabras de aquesta ley que están escritas en este libro, temiendo este nombre glorioso y terrible, JEHOVÁ TU DIOS,  Jehová aumentará maravillosamente tus plagas y las plagas de tu simiente, plagas grandes y estables, y enfermedades malignas y duraderas;   Y hará volver sobre ti todos los males de Egipto, delante de los cuales temiste, y se te pegarán.  Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no está escrita en el libro de esta ley, Jehová la enviará sobre ti, hasta que tú seas destruído. Deuteronomio 28: 15, 58, 59, 60, 61

La ira de Dios viene sobre las naciones que no  invocan tu nombre.

Derrama tu enojo sobre las gentes que no te conocen, y sobre las naciones que no invocan tu nombre: porque se comieron á Jacob, y lo devoraron, y le han consumido, y asolado su morada.  Jeremías 10: 25.

Y los hijos se rebelaron contra mí: no anduvieron en mis ordenanzas, ni guardaron mis derechos para ponerlos por obra, los cuales el hombre que los cumpliere, vivirá en ellos; profanaron mis sábados. Dije entonces que derramaría mi ira sobre ellos, para cumplir mi enojo en ellos en el desierto.   Porque no pusieron por obra mis derechos, y desecharon mis ordenanzas, y profanaron mis sábados, y tras los ídolos de sus padres se les fueron sus ojos.  Ezequiel 20: 21, 24.

Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y de los oídos oyeron pesadamente, Y sus ojos taparon; Porque no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y entiendan de corazón, Y se conviertan, Y yo los sane.    Hechos 28: 27.

¿Quién decretó esto, sobre tiro la coronada, cuyos negociantes eran príncipes, cuyos mercaderes eran los nobles de la tierra?  Jehová de los Ejércitos lo decretó, para envilecer la soberbia  de toda gloria: y para abatir todos los ilustres de la tierra.   Isaías 23: 8, 9.

Cuando faltaren las industrias, caerá el pueblo: más en la multitud de consejeros hay salud.      Proverbios 11: 14.      

Ni su plata ni su oro, podrá librarlos en el día de la ira de Jehová.

Ni su plata ni su oro, podrá librarlos en el día de la ira de Jehová; pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo: porque ciertamente consumación apresurada hará con todos los moradores de la tierra.  Sofonías 1: 18.

Arrojarán su plata por las calles, y su oro será desechado;  su plata ni su oro, no podrá librarlos en el día del  furor de Jehová; no saciarán su alma, ni hechizarán sus entrañas: porque ha sido tropiezo para su maldad.    Ezequiel 7: 19.

Por tanto, hay que meditar las causas de éstos acontecimientos.                        

¿Quién es varón sabio que entienda esto? ¿Y á quién habló la boca de Jehová, para que pueda declararlo? ¿Por qué causa la tierra ha perecido, ha sido asolada como desierto, que no hay quien pase? Y dijo Jehová: Porque dejaron mi ley, la cual dí delante de ellos, y no obedecieron á mi voz, ni caminaron conforme á ella. Jeremías 9: 12, 13.     

He aquí, bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga: Por tanto no menosprecies la corrección del Todopoderoso.Porque él es el que hace la llaga, y él la vendará: El hiere, y sus manos curan.    Job 5: 17, 18.  

Humillaos a Jehová y dad á Jehová la honra debida á su nombre

Dad á Jehová, oh familias de los pueblos, Dad á Jehová la gloria y la fortaleza. Dad á Jehová la honra debida á su nombre: Tomad presentes, y venid á sus atrios. Encorvaos á Jehová en la hermosura de su santuario: Temed delante de él, toda la tierra. Decid en las gentes: Jehová reinó, También afirmó el mundo, no será conmovido: Juzgará á los pueblos en justicia. Salmos 96: 7, 8, 9, 10.

¿Cuál es la alternativa ante las plagas, pestilencias y enfermedades?

Anunciado he justicia en grande congregación: He aquí no detuve mis labios, Jehová, tú lo sabes.  Salmos 40: 9.

Pregonad ayuno, llamad a congregación; congregad los ancianos y todos los moradores de la tierra en la casa de Jehová vuestro Dios, y clamad a Jehová. Joel 1: 14.

Reunid el pueblo, santificad la reunión, juntad los viejos, congregad los niños y los que maman: salga de su cámara el novio, y de su tálamo la novia.  Joel 2: 16.

Tocad trompeta en Sión, y pregonad en mi santo monte: tiemblen todos los moradores de la tierra; porque viene el día de Jehová, porque está cercano. Tocad trompeta en Sión, pregonad ayuno, llamad a congregación. Joel 2: 1, 15.  

Cuando en la tierra hubiere cualquier enfermedad que sea, si extendemos nuestras manos hacia Dios y darás á cada uno conforme á sus caminos, cuyo corazón tú conoces.

Cuando en la tierra hubiere hambre, ó pestilencia, ó tizoncillo, ó niebla, ó langosta, ó pulgón: si sus enemigos los tuvieren cercados en la tierra de su domicilio; cualquiera plaga ó enfermedad que sea; Toda oración y toda súplica que hiciere cualquier hombre, ó todo tu pueblo Israel, cuando cualquiera sintiere la plaga de su corazón, y extendiere sus manos á esta casa; Tú oirás en los cielos, en la habitación de tu morada, y perdonarás, y obrarás, y darás á cada uno conforme á sus caminos, cuyo corazón tú conoces; (porque sólo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres;) Para que te teman todos los días que vivieren sobre la haz de la tierra que tú diste á nuestros padres.  1ra Reyes 8: 37, 38, 39, 40.

Volveos a Jehová de todas vuestras iniquidades.

Por tanto di á la casa de Israel: Así dice el Señor Jehová: Convertíos, y volveos de vuestros ídolos, y apartad vuestro rostro de todas vuestras abominaciones.  Ezequiel 14: 6.

Por tanto, yo os juzgaré á cada uno según sus caminos, oh casa de Israel, dice el Señor Jehová. Convertíos, y volveos de todas vuestras iniquidades; y no os será la iniquidad causa de ruina. Echad de vosotros todas vuestras iniquidades con que habéis prevaricado, y haceos corazón nuevo y espíritu nuevo. ¿Y por qué moriréis, casa de Israel? Que no quiero la muerte del que muere, dice el Señor Jehová, convertíos pues, y viviréis.  Ezequiel 18: 30, 31, 32.

Cuando estuviereis en angustia, y te alcanzaren todas estas cosas, si en los postreros días te volvieres a Jehová tu Dios, y oyeres su voz.                        Deuteronomio 4: 30.

Y te convirtieres a Jehová tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma.  Jehová también volverá tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y tornará a recogerte de todos los pueblos a los cuales te hubiere esparcido Jehová tu Dios. Deuteronomio 30: 2, 3.

La promesa de Dios: No vendrá sobre ti ninguna enfermedad.

Y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los Egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu Sanador.  Exodo 15: 26. 

Y quitará Jehová de ti toda enfermedad; y todas las malas plagas de Egipto, que tú sabes, no las pondrá sobre ti, antes las pondrá sobre todos los que te aborrecieren.   Deuteronomio 7: 15

Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.  Exodo 23: 25.  

He aquí que yo le hago subir sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.    Jeremías  33: 6. 

De Jehová es la salud: Sobre tu pueblo será tu bendición. (Selah.)  Salmos 3: 8

No dirá el morador: Estoy enfermo: el pueblo que morare en ella será absuelto de pecado. Isaías 33: 24.  

Dios nos reunirá y nos llevará a nuestra verdadera tierra.

Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras: y las meteré en su tierra, y las apacentaré en los montes de Israel por las riberas, y en todas las habitaciones del paísEzequiel 34: 13.

Y yo os tomaré de las gentes, y os juntaré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país. Ezequiel 36: 24. 

Dice el Señor Jehová, el que junta los echados de Israel: Aun juntaré sobre él sus congregados. Isaías 56: 8. 

He aquí que yo los juntaré de todas las tierras a las cuales los eché con mi furor, y con mi enojo y saña grande; y los haré tornar a este lugar, y harélos habitar seguramente. Jeremías 32: 37. 

Y yo recogeré el resto de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y harélas volver a sus moradas; y crecerán, y se multiplicarán. Jeremías 23: 3. 

Jehová también volverá tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y tornará a recogerte de todos los pueblos a los cuales te hubiere esparcido Jehová tu Dios. Deuteronomio 30: 3. 

Presentar ofrendas a Dios, por la salud de las naciones.

 Y ofreced sacrificio de alabanza con leudo, y pregonad, publicad voluntarias ofrendas; pues que así lo queréis, hijos de Israel, dice el Señor Jehová.               Amós 4: 5.

Alabad á Jehová, naciones todas; Pueblos todos, alabadle. Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia; Y la verdad de Jehová es para siempre. Aleluya.  Salmos 117: 1, 2.

Y traerán á todos vuestros hermanos de entre todas las naciones, por presente á Jehová, en caballos, en carros, en literas, y en mulos, y en camellos, á mi santo monte de Jerusalem, dice Jehová, al modo que los hijos de Israel traen el presente en vasos limpios á la casa de Jehová.  Isaías 66: 20.

Y las naciones que hubieren sido salvas andarán en la lumbre de ella: y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor á ella.  Apocalipsis 21: 24.

Y todos los que quedaren de las gentes que vinieron contra Jerusalem subirán de año en año á adorar al Rey, Jehová de los ejércitos, y á celebrar la fiesta de las Cabañas.  Y acontecerá, que los de las familias de la tierra que no subieren á Jerusalem á adorar al Rey, Jehová de los ejércitos, no vendrá sobre ellos lluvia. Y si la familia de Egipto no subiere, y no vinere, sobre ellos no habrá lluvia; vendrá la plaga con que Jehová herirá las gentes que no subieren á celebrar la fiesta de las Cabañas. Esta será la pena del pecado de Egipto, y del pecado de todas las gentes que no subieran á celebrar la fiesta de las Cabañas.                                  Zacarías 14: 16, 17, 18, 19.

                                                                               La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros, Amén.

Jueces, juicio, justicia

 

 

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