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Perú, 195 Años de Planificación, Postergación y Esperanza

26/07/2016 23:18 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Nuestro país cumple 195 años de vida independiente, reflexionar acerca del actuar evidenciado en este y tiempos anteriores nos hace observar dos características: planificamos con la misma habilidad para anular nuestra capacidad de ejecución y por lo tanto postergar al talento que tenemos

Estando a pocas horas de celebrar un nuevo aniversario patrio, se hace cada vez mas fuerte el impulso por realizar algunas reflexiones acerca de nuestro país, rememorar tal vez momentos que concentran un sinfín de anécdotas de peruanos ubicados en diferentes tiempos, lugares y contextos, o posiblemente describir historias acerca de compatriotas que con su trabajo han sabido engrandecer el significado realmente asociado a nuestra patria, y es que no se trata solo del nombre de pila de un país latinoamericano en vías de desarrollo, nuestro país, el Perú, es considerado como uno de los territorios con mayor riqueza cultural, así como uno de los grandes almacenes de recursos naturales y biodiversidad del mundo, esta última característica es quizá la que paradójicamente, tal como lo afirmara Richard Auty en 1993, no ha permitido que a la fecha todo ese variado margen de riqueza social y material haya podido ser utilizado en favor del propio desarrollo nacional, e insertar con ello un sistema de crecimiento libre, dinámico y sostenible.  

Desde su entrada en la vida independiente, el Perú ha sido tradicionalmente un país lleno de contradicciones, de complejidades tan severas y antagonismos que ni siquiera el tiempo – al cual se le atribuyen capacidades regenerativas - ha sido capaz de simplificar, hemos sido desde nuestras entrañas un país sin uniformidad política e informalidad económica, subestimado además en casi todas sus virtudes; diversidad de credos e intereses que día a día pugnan por sobreponerse los unos a los otros, un país que lamentablemente aun no ha llegado a obtener el perfil propio al de una nación, el cual se sabe no suele estar determinado por el tiempo de existencia como estado independiente, sino mas bien por la autoconciencia del valor propio; han sido entonces 195 años de alegrías, desengaños sumados a un sentir adquirido de alienación cuyas características parecieran ser siempre las dos caras de una moneda que con el pasar de los años al parecer seguiremos lanzando de forma indiscriminada, todo ello cohesionado a un sistema que tradicionalmente ha consistido en dar un nuevo y distorsionado significado a la llamada “ley de la selva”, dicha distorsión se encuentra en el hecho de que en el Perú el mando no esta del lado del mas fuerte, sino del mas “vivo”.

Respecto de los diversos criterios que concentran la agenda de desarrollo del país, en 2011 el CEPLAN (Centro Nacional de Planeamiento Estratégico), formuló el denominado: Plan Bicentenario Perú hacia el 2021, el cual ostentaba dentro de su contenido la articulación de diferentes objetivos de carácter nacional, concentrando en sus bases la vigencia de los derechos fundamentales, la situación económica ambicionada y el grado de productividad que debería alcanzar nuestro país para el referido periodo, por otro lado, dicho documento señalaba también el aprovechamiento sostenible de recursos, el desarrollo regional descentralizado y aspectos vinculados a inclusión social, entre otros. Esta claro con ello que se ha realizado formalmente un esquema de planificación, el cual - desde una perspectiva economica, política y social - señalaría el rumbo que habría de seguir el Perú, el problema esta en que muchas de las expectativas surgidas durante su formulación siguen haciendo un eco aun mas estridente en los días presentes, ¿Cómo es posible que en cinco años, es decir desde la formulación de dicho plan, pocas sean las cosas que se han efectivamente logrado y sigan siendo por lo tanto aspectos por planificar, dado que no han sido alcanzados?, ello brinda el argumento perfecto para autodenominarnos como los pitonisos o profetas de nuestro permanente autoestancamiento, el cual se ve reforzado por nuestra increíble capacidad para hacer de nuestros planes de desarrollo una vuelta en círculos metodológicamente permanente.           

"...no necesitamos cinco años mas de recordatorios, ..., ni remembranzas melancólicas de tiempos anteriores, el parafraseo idealista tiene que dar paso al trabajo que ha de emprenderse hoy..."

Entonces, surge de ello otra interrogante: ¿Cómo es que en un país tan lleno de talento e ingenio no haya sido hasta ahora capaz de posicionarse a si mismo en los terrenos de la plusvalía humana y prosperidad económica?, ¿Acaso tenemos que esperar cumplir doscientos años para ver materializadas tales ambiciones? La respuesta a esta última interrogante es NO, no podemos seguir abrigando esperanzas de cambio cayendo en el facilismo de diferir las mismas según los dictámenes amenazadores que provienen de nuestras propias inseguridades, el Perú ya no merece estar en manos de un regimiento de planificadores, ha llegado el momento de dar cabida a los hacedores, estos últimos habrán de tomar la batuta y realizar los cambios esperados; para concretarlo tendrán que difundir – producto de su actuar - la premisa generalizada de que ya no somos más el mendigo que Raimondi o Humboldt solían describir tan paródicamente en sus ensayos, deberá también implantarse la necesidad urgente de zafarnos de esa esclavizante y ya prolongada etapa de “pubertad nacional”, no necesitamos cinco años mas de recordatorios, buenos deseos, ni remembranzas melancólicas de tiempos anteriores, el parafraseo idealista tiene que dar paso al trabajo que ha de emprenderse hoy, el no haber tenido la convicción suficiente de iniciarlo en el pasado brinda justamente una posible respuesta a la interrogante planteada al inicio de este párrafo; no es suficiente por ello la existencia de un puñado de talentosos y visionarios, las convicciones de estos últimos o de otros grupos similares señalaran los primeros pasos del periodo de transición hacia un estado integral de “madurez nacional”.

Esta claro entonces que nuestro país no solo necesita dar un salto a la modernidad o estar en la búsqueda de un lugar dentro del primer mundo, los peruanos necesitamos reafirmarnos como tal, estamos obligados a re obsequiarle a nuestra patria el motivo por el cual la historia nos adjudicó un sitial privilegiado dentro de los países milenarios del mundo; en definitiva, no seria descabellado señalar que nuestra nación no nació en 1821, es mas longeva y sabia de lo que nosotros mismos creemos y que increíblemente solemos recusar a la hora de opinar y sacar conclusiones respecto de ella, nuestra historia es el mayor garante de lo que podemos llegar a alcanzar, debemos por ello remembrar, pero a su vez proyectar todo ese contingente de sentimientos, acciones y principalmente decisiones que le otorgan un valor incalculable a ese nombre tan maravilloso, lleno de mística, cultura y valentía, lleno de patria, colmado de Perú.


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Autor:
Arturo F. Achahui (4 noticias)
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Tipo:
Opinión
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