El gobierno de Chile y la Iglesia católica local protagonizaron hoy una fuerte polémica en torno al conflicto social que tiene paralizada a la patagónica región de Aysén, en la que incluso se enjuició el “sentido de rezar”. El obispo de Aysén, Luis Infanti, fue el encargado de abrir los fuegos al criticar este lunes la “lentitud” con que se han dado las negociaciones entre el Ejecutivo y los líderes sociales de Aysén, tendientes a buscar una solución a la crisis. "Hay una lentitud en la toma de decisiones y en los acuerdos" y, como consecuencia, "la gente ya ha manifestado actitudes de intranquilidad”, señaló el prelado en una carta pública que entregó al gobierno. Tras advertir que “no quisiéramos que se llegue a la violencia que hubo días atrás” en Aysén, Infanti sostuvo que la violencia en esa región austral “esencialmente la ha puesto el gobierno con las Fuerzas Especiales de (la policía de) Carabineros”. Infanti dijo esperar “confiado” que este martes, cuando se retome el diálogo entre las partes, “se llegue a conclusiones, porque la gente en Aysén está cada día más encrispada”, lo cual a su juicio “podría llevar incluso a situaciones de violencia que no quisiéramos”. La inmediata reacción del gobierno frente a las declaraciones de Infanti las expresó el ministro portavoz del Ejecutivo, Andrés Chadwick, quien llamó al obispo de Aysén a dejar de “profetizar más violencia”. El funcionario advirtió que “se están viviendo momentos muy cruciales”, por lo cual exhortó a los diversos sectores a “contribuir a generar instancias de solución y no a estar amenazando ni estar profetizando que va a venir más violencia”. La confrontación entre Infanti y el gobierno en relación a su apoyo a los líderes del movimiento social en Aysén se inició cuando la intendenta (representante regional del Ejecutivo) Pilar Cuevas rechazó su intervención. La intendenta Cuevas recomendó a Infanti que en lugar de estar manifestando su apoyo a los manifestantes, “mejor se dedicara a rezar”, porque “el rol del pastor de la Iglesia es dedicarse a rezar”. Chadwick, en tanto, hizo similar recomendación, al declarar que “yo le pediría al obispo Infanti humildemente, como católico, que él pudiese rezar, para ayudarnos a solucionar el problema de Aysén”. En su carta, el obispo de Aysén reafirmó su apoyo a la movilización social en esa región y aclaró además que “si rezar es sólo mirar al cielo, mirar a Dios marginándose de la realidad, esa es una mentira, no es oración”.
Autor: Internacionales (44074 noticias)
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