
Ingredientes (2 personas):
1 pechuga de pollo fileteada
Pan rayado de ajo y perejil
1 huevo
Sal
Pimienta
1 cebolla gorda
1 generoso trozo de calabaza
Aceite
Preparación:
Colocamos un poco de aceite en una olla y freímos en ella la cebolla hasta que este tierna.
Salamos la cebolla para que suelte con mas facilidad el agua.
Aunque la calabaza es un alimento que no suelo utilizar mucho en mis platos, su sabor mas suave que la patata le dio un exquisito sabor a esta salsa.
Quitamos la cascara y las semillas a la calabaza y la cortamos a dados.
Introducimos los dados de calabaza en la olla y la sofreímos un poquito junto a la cebolla.
Cubrimos con agua del grifo y dejamos cocer a fuego lento hasta que la calabaza este tierna.
Le pasamos la batidora y le retocamos el punto de sal.
A continuación batimos el huevo en un bol, para rebozar los filetes de pechuga.
Salpimentamos los filetes y pasamos estos por huevo (sin pasarlos por harina) y por el pan rallado, esto le dará un crujiente muy agradable.
Los freímos en abundante aceite y dejamos escurrir en un plato sobre papel de cocina para eliminar el aceite sobrante.
Repartimos los filetes en cazuelitas individuales y colocamos al lado la crema de calabaza.
En mi caso, lo gratine al horno para dar un color mas doradito a la pechuga y de paso calentarlo que lo había preparado con antelación.