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La Sección de Intereses, teatro de fricciones EEUU-Cuba desde hace 38 años

21/01/2015 05:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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La Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba, conocida como SINA, ha sido en las últimas décadas el epicentro de numerosos desafíos y provocaciones desde ambos lados de sus rejas, a metros del Estrecho de Florida.

Custodiado por policías cubanos y oficialmente instalado en territorio diplomático suizo, este imponente bloque de hormigón y ventanales de seis pisos domina el Malecón, la famosa costanera de La Habana. Es imposible detenerse en vehículo o caminar a lo largo de su fachada sin exponerse a la ira de unos agentes muy rigurosos.

Hasta ahora, el campo de acción de la SINA y sus 360 empleados está limitado oficialmente a operaciones consulares y la promoción de los derechos humanos, pero la representación debe recuperar dentro de poco su estatuto de embajada, en el marco de la reconciliación entre Washington y La Habana, anunciada hace cinco semanas.

Cerrada en 1961, en el momento de la ruptura de relaciones entre los dos países, la embajada estadounidense reabrió en 1977, bajo la forma de Sección de Intereses, tras un acuerdo entre los presidentes Jimmy Carter y Fidel Castro. Desde entonces, durante largo tiempo fue considerada por las autoridades cubanas como la punta de lanza de la subversión y las conspiraciones orquestadas por Washington.

Frente a las ventanas de este edificio, construido en 1953, se extiende una gran explanada coronada con un podio sobre el cual está escrita con gruesas letras, a modo de desafío, la célebre consigna de Fidel Castro: "Patria o Muerte, Venceremos".

Construida en el año 2000, durante la agria disputa diplomática entre Washington y La Habana por el niño balsero Elián González, esta explanada a menudo apodada el "Protestódromo" ha sido teatro de numerosas manifestaciones contra Estados Unidos en los últimos años. Su nombre oficial es "Tribuna Antiimperialista".

En su extremo oriental, hay una estatua del héroe nacional José Martí, apuntando con el dedo a la representación estadounidense con un niño en sus brazos que recuerda a Elián, que fue centro de una agria disputa entre ambos países. Rescatado por la Guardia Costera norteamericana en una balsa en el mar en la que murió su madre en noviembre de 1999, el niño finalmente regresó a Cuba con su padre en junio de 2000.

- Tiempos agitados -

En 1980, la protección ofrecida a unos 400 disidentes solicitantes de asilo que venían de ser atacados a palos desencadenó la ira de Fidel Castro durante el éxodo de Mariel, que llevó a 125.000 cubanos en siete meses a Estados Unidos. En esos días, las multitudinarias manifestaciones contra el gobierno estadounidense movilizaron a cinco millones de personas, casi la mitad de la población total de la isla.

En 2004, La Habana se indignó por la decoración de Navidad de la SINA, en medio de la cual destacaba un centelleante "75", en referencia a los 75 disidentes arrestados y condenados el año anterior. Unos días más tarde, las autoridades cubanas instalaron una enorme pancarta con las fotos de las torturas cometidas por militares estadounidenses en la prisión iraquí de Abu Graib. Las imágenes estaban acompañadas de la leyenda "Fascistas made in USA".

A partir de 2006, la Sección de Intereses aumentó la provocación, al difundir mensajes políticos al pueblo cubano mediante un inmenso panel electrónico en su azotea. Furioso, Fidel Castro hizo instalar delante de la SINA 138 mástiles con banderas negras para tratar de ocultar los mensajes subversivos. El panel sería apagado en 2009, pocos meses después que Barack Obama llegara al poder.

Para decenas de funcionarios estadounidenses de la SINA, representar a Estados Unidos en Cuba ha sido un desafío durante largo tiempo. Entre los representantes más importunados por las autoridades cubanas y los medios del Estado figuran Vicky Huddleson (1999-2002) y James Cason (2002-2005), un exmiembro de la CIA que incluso tuvo el honor de ser caricaturizado en un dibujo animado cubano. En cuanto a Huddleson, la exclusión arbitraria de su perro afgano en un concurso de belleza canina en 2001 en Cuba fue el festín de la prensa del mundo entero.

En los últimos años, las invectivas y bravuconadas se han hecho cada vez menos frecuentes, ilustrando el mutuo deseo de repensar las relaciones entre estos dos países, separados sólo por los 170 kilómetros del Estrecho de Florida.


Sobre esta noticia

Autor:
Redacción Política (31941 noticias)
Fuente:
AFP
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