Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Bestard escriba una noticia?

La Sensibilidad: El Arma Secreta Para Aumentar Tu Bienestar

15/07/2020 03:57 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

¡Cuán deseable sería el que siempre pudieras decir, sin lugar a la duda: “Estoy bien”! Si no lo consigues es porque no conoces el ingrediente principal para estar permanentemente es ese estado de riqueza vivencial. En este artículo te lo expongo

Bienestar es sinónimo de abundancia, de riqueza y de comodidad.

Precisamente la palabra es compuesta: Bien-Estar.

¡Cuán deseable sería el que siempre pudieras decir, sin lugar a la duda: “Estoy bien”!

¡Qué formidable si pudieras vivir la mayor parte del tiempo en ese sentimiento de comodidad y complacencia!

Pero la realidad es bien distinta para la mayoría de las personas.

¿Por qué?

Porque no conocen el ingrediente principal para estar permanentemente es ese estado de riqueza vivencial.

Estoy seguro que tú sí quieres conocerlo. Aquí te lo expongo.

Comenzaré relatándote un interesante un experimento realizado por el periódico The Washington Post para saber sobre las prioridades de las personas y cuánto apreciamos la belleza.

Un hombre se sentó en una estación del metro en Washington y comenzó a tocar el violín, en una fría mañana de enero.

Durante 45 minutos, interpretó seis obras de Bach y se calcula que en ese intervalo de tiempo pasaron algo más de mil personas, casi todas camino a sus trabajos.

En el tiempo que el músico tocó, sólo siete personas se detuvieron y otras veinte dieron dinero, sin interrumpir su camino. El violinista recaudó 32 dólares.

¿Quién era este violinista?

Nada más y nada menos que Joshua Bell, uno de los mejores músicos del mundo, tocando las obras muy complejas en un violín valorado en tres millones de dólares.

Dos días antes de su actuación en el metro, Bell colmó un teatro en Boston, con localidades que promediaban los 100 dólares.

De este interesante experimento surgen inquietantes preguntas que tienen que ver con nuestra salud mental y nuestro bienestar.

¿Por qué nos cuesta trabajo hacer una pausa en nuestra agitada vida y disfrutar por el simple hecho de disfrutar?

¿Por qué hemos perdido esa capacidad o propensión natural de sensibilizarnos ante toda la belleza que constantemente nos rodea?

Las respuestas a estas preguntas pueden estar en el hecho de que en algún momento de nuestras vidas comenzamos a priorizar el pensar sobre el sentir. Y apreciar la belleza está en el orden de sentir, no de pensar.

¿Qué se ha descubierto?

Que existe una estrecha relación entre la sensibilidad y la salud mental. Las personas con alta sensibilidad son privilegiadas porque gozan de una mayor salud mental.

Los últimos estudios también demuestran que nos estamos volviendo cada vez más insensibles llegando al absurdo de creer que ser sensible es signo de debilidad cuando en realidad es todo lo contrario.

Es como si solo obedeciéramos a la razón y no a los sentimientos, es como si toda la energía de vida se hubiese trasladado a la cabeza y hemos acabado teniendo grandes cerebros y corazones pequeños.

Aunque no soy un experto en materia de arte soy de la opinión que para apreciar una obra artística no puede hacerse desde la conceptualización o el raciocinio.

El disfrute de una obra de arte no está en la explicación que podamos dar sobre lo que quiso expresar el artista. El disfrute está en dejar que la obra cale en las fibras más profundas de nuestro interior y logre despertar sensaciones y sentimientos.

Por ende, para apreciar la belleza hay que pasar del pensar al sentir. El gran pensador cubano José Martí declaraba en su tiempo que hacía falta mover más el corazón del hombre y educar más los sentimientos.

PENSAMOS MUCHO Y SENTIMOS POCO

En resumen: PENSAMOS MUCHO Y SENTIMOS POCO.

¿Y qué diferencia hay entre racionalizar y sentir?

Pues que en el racionalizar está presente el Ego con sus conceptualizaciones mientras que en el verdadero sentir el Ego se diluye y da paso a una comunión con aquello que se siente.

Es, por ejemplo; cuando para ti el tiempo se detiene porque te quedas extasiado observando una puesta de sol, o sintiendo el viento que acaricia tu piel, o ensimismado por la risa de un niño. Es cuando estás entregado completamente a las sensaciones.

Por esta razón cuando al filósofo alemán Hegel le preguntaron qué era para él el amor, contestó: “Amar significa diluirse en la otra persona; y en esa misma disolución, encontrarse a sí mismo”.

Por favor, reflexiona en ello: “DILUIRSE EN EL OTRO”.

¿Cuántas veces lo has logrado con tu pareja, con tus hijos, con tus amigos?

Te aseguro que cuando eso ocurre el juzgar cede su lugar a la empatía y el amor se viste de sus mejores galas.

Déjame decirte un secreto:

Existe una sensibilidad que es llamada: LA RAÍZ O LA MADRE DE LAS SENSIBILIDADES.

¿Cuál es?: La de sentir plenamente a la Vida.

Y no des por sentado que la tienes desarrollada.

En verdad estamos tan entretenidos en nuestras actividades cotidianas, que no nos tomamos una pausa para gozar desde lo más profundo a esa corriente de vida que hace posible que seamos.

No encuentro mejor ilustración para explicarte esto que la que utilizó el conocido sacerdote y psicoterapeuta Anthony de Mello cuando le preguntaron cómo el concebía a la humanidad.

 

 

Él respondió más o menos así:

“Para mí la humanidad es como un gran autobús lleno de turistas que están viajando por lugares insólitamente hermosos: bosques, ríos, lagos, un cielo maravilloso, animales exóticos…, pero los turistas no aprecian nada de esto porque las cortinas del autobús están corridas y adentro están discutiendo a quién van a aplaudir, a quien van a vituperar, quiénes se van a sentar en los primeros asientos, a quiénes van a mandar a los últimos asientos, quién va a sustituir al chofer cuando le llegue su parada….y así hasta el final del viaje; porque lo interesante es que todos tienen que bajar; pero sin haber disfrutado”.

Los comentarios huelgan, pero las preguntas se multiplican:

  • ¿Por qué si el viaje es tan corto lo disfrutamos tan poco?
  • ¿Por qué no confiamos más en nuestro sentir y nos entregamos más de lleno al goce de vivir?
  • ¿Por qué dosificamos el derecho de ser dichosos esperando completarnos en un próximo momento y no aprovechamos este, el AHORA, para hacerlo?
  • Si estamos de visita en esta existencia, ¿por qué hacemos tan poco para que este viaje valga la pena y al final no haya ni pesares ni remordimientos?

No sé a ti, pero cuando veo el cuadro que está viviendo el mundo actual lleno de miedos y de preocupaciones me surgen todas estas preguntas.

Por eso mi invitación es que si no lo has hecho, no dilates el momento de darle un giro de 180º a tu vida actual y te dediques más a sentir.

Te invito a que trates de diluirte y ser completo en tus relaciones con la naturaleza, con tu trabajo, con tu familia, con las actividades que realizas cotidianamente.

Si lo haces creo que irás potenciando esa sensibilidad que te permitirá responder, desde el fondo de tu corazón y con completa sinceridad, cada vez que te pregunten: ¿cómo estás?

“¡ESTOY ESTUPENDAMENTE BIEN!”

Permíteme terminar con esta historia:

Un discípulo se le acerca a un sabio y le pregunta: -Maestro, ¿por qué usted es tan feliz?

El maestro le respondió: -Porque siento que este es el único momento que me pertenece.

El discípulo le contestó: -Bueno maestro yo también sé que este es el único momento que tengo, pero no por eso soy tan feliz como usted.

El maestro le respondió: -Precisamente ahí estriba la diferencia; tú lo sabes; pero no lo sientes.

MUCHAS GRACIAS.


Sobre esta noticia

Autor:
Bestard (148 noticias)
Visitas:
4741
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Personaje
Artistas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.