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Nuestro silencio legitima el sistema

20/09/2011 02:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Nuestro silencio legitima el sistema.- La legitimació n del sistema capitalista neoliberal se consigue con nuestro silencio, y nuestra  complicidad.  Amamos demasiado nuestras pequeñ as  comodidades mundanas y burguesas como para enfrentarnos a medidas econó micas que van en contra de los derechos alcanzados durante varias generaciones. Es incomprensible que en un paí s con má s de un 20% de parados se mantenga un clima de paz social. Aquí no pasa nada, Españ a irá bien.

La ú nica explicació n en aquel poema por todos conocidos, que unas lineas má s abajo transcribo literalmente:

Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,

guardé silencio,

porque yo no era comunista, ....

    Preferimos callar, no hablar, no enfrentarnos al sistema para no perder lo que tenemos hoy,   aú n a sabiendas que por é ste camino muchos de nosotros y por supuesto nuestros hijos van a perder mucho má s. Para entendernos: callamos por no perder un Euro hoy aunque sabemos que con   nuestra complicidad vamos a perderlo multiplicado por  diez en un futuro no muy lejano.

  En nuestra vida cotidiana, la verdad, no guardamos silencio, hablamos, criticamos. Dos amigos toman café , discuten, chillan, hablan, levantan la voz, mueven continuamente sus brazos, ¿ que haceis?,     arreglar el mundo. Pues vais listos, les increpa el tercero que se ha unido a la charla. Sí que  vamos listos. Esto no hay quien lo arregle, el sistema es el sistema.

  Si que se puede arreglar, pero no en un coloquio callejero de dos amigachos. Todos somos doctos y prontos en hablar, en arreglar el sistema, eso sí , delante de una cañ a de cerveza o de un café , pero somos analfabetos en exigir, en romper nuestro silencio, nuestra forma de vida, donde realmente tenemos que hacerlo, para  decir ¡ basta ya!. Nos calla nuestra comodidad, nuestras pequeñ as recompensas, nos silencian nuestros  fantasmas infundados.  Nunca mejor momento para recordar el espí rituo de aquel viejo pero vigente poema:

  Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista,

Cuando encarcelaron a los socialdemó cratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemó crata,

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté , porque yo no era sindicalista,

Cuando vinieron a llevarse a los judí os, no protesté , porque yo no era judí o,

Cuando vinieron a buscarme, no habí a nadie má s que pudiera protestar

Martin Niemö ller (1946)

  Actualmente no vienen a por tí porque seas socialdemó crata, judio, nazi, o anarquista, pero el espí ritu de la individualizació n humana, del que mientras   no me toquen lo mio, no protesto, y no consideras tuyo ni el cambio en la edad de jubilació n, ni la reforma de la Consitutució n,   ni la retribució n de los asalariados, no los maestros en paro, ni  los recortes a la educació n.  Guardas silencio ante todo aquellos recortes sociales, ante las guerras imperialistas, ante los ataques de lo privado ante lo pú blico, entonces te pregunto ¿ que considerá s tuyo?, ¿ que es necesario para que te indignes?.

  Cuando a mis compañ eros  lo despidieron con cincuenta y tantos añ os, no protesté , yo tenia en ese momento 30 añ os y un futuro por delante.

Cuando se les acabó el  desempleo,   le dieron 400 euros al mes para vivir tampoco protesté ,   entre mi mujer y yo ganabamos 2000 euros al mes.

Cuando reformaron la Constitució n me dió igual, eso no iba conmigo, no entiendo de polí tica

Cuando me pidieron que votara yo fuí a votar, para eso sirve la democracia ¿ no?.

Cuando le bajaron el sueldo a los funcionarios y echaron a miles de maestros, yo ni me enteré , de todas formas no era ni funcionario y menos maestro.

Cuando privatizaron la Universidad, no dije nada. Yo hice econó micas,   hace ya muchos añ os.

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Cuando cumplí los cincuenta y pico y me despidieron, fuí viviendo con el sueldo de mi mujer y mis familiares me ayudaron.

Mi mujer murió y quedé viudo.

Cuando cumplí los ochenta, no tenia dinero para mi asistencia sanitaria (era muy cara, la habian privatizado)

estaba viudo y solo, no habia residencia para mi edad, eran muy caras.

La casa me la me la embargó el banco, cuando mi mujer murió tuve que dejar de pagar la hipoteca.

Mi hijo no me habla, me reprendió   y me dijo que me odiaba. Nunca se me olvidará   :

¡ papá cuando era posible  frenar  é ste sistema  ¿ que  hicistes?!

mi hijo me dijo que le habia arruinado su vida y la de sus hijos (mis nietos),

que trabajaba doce horas al dí a y no podí a enviar a  mis nietos  a la universidad, que cobraba una miseria de sueldo, que no tenia contrato fijo, que gran parte del sueldo tenia que ingresarlo en el banco para poder tener una pequeñ a pensió n por si llegaba a jubilarse, ya que el  Estado paga una miseria,   y tambien tenia que pagar el seguro mé dico, ya que la Seguridad Social no cubria casi nada, así es que  si alguien de la familia se poní a enfermo, necesitaba cubrir las facturas de los hospitales (todos privados).

Le pregunté pero ¿ que hace el Estado? ¿ No ayuda a los pobres?

  ¿ Que hicisteis los de vuestra  generació n,   cuando se podí a luchar contra é ste sistema que nos esclaviza?

¿ Qué hicistes cuando reformaron la Constitució n? (Me preguntó todo enfadado).

Yo que sé , respondí ,   nada. Ya sabes que nunca  entendí   de polí tica.

¿ Y que tiene que ver eso con lo que te he preguntado?. el gobierno, el Estado ayudará en algo ¿ no?,

Me dijo má s enfadado aú n, eres peor que los polí ticos. Eso tiene que ver, que cuando callastes como un puto cuando reformaron la Constitució n de tu paí s, de nuestro paí s, pusieron una clausula segú n la cual,   en caso de que no hubiera dinero suficiente, el poco dinero que quedara se destinarí a para pagar a los acreedores, ya sabes a los mercados. No tuviesteis "huevos de cabar con los mercados, de luchar contra los bancos, de botar a los polí ticos" y ahora nos toca a nosotros sufrir las consecuencias de vuestra irresponsabilidad, de vuestro silencio.

  Yo  asentí y  no quise pelear con mi hijo, llevaba razó n. De todas formas aú n  me quedaba  una pequeñ a pensió n, así es que  me senté en el sillon y puse la tele, siempre me encantó el futbol y   tele 5 (ya saben la Belen Esteban, Gran Hermano etc), recordé que recien   recibí una carta, busqué por mi roto bolsillo y la encontré . Con manos temblorosas procedí a abrir el sobre, no me gustaban las cartas con membrete del gobierno. La enviaba el  Ministerio de  ..... no se qué , nunca he entendido  nada de ministerios ni de nada.  La carte decí a:

  "Lamentamos comunicarle que siguiendo instrucciones del Juzgado num......  a partir del pró ximo mes, su pensió n se verá reducida en un % que indicamos a pié de escrito, ya que  aplicaremos el porcentaje má ximo de embargo de su retribució n para compensar  la deuda  que usted  tiene contraida con  la entidad bancaria ....hipoteca.....embargo....", no pude seguir leyendo, no sé si por rabia o por las lá grimas que empañ aban mi visió n.

 ¡ Si no hubiera guardado silencio entonces, si me hubiera tirado a la calle a defender mi dignidad y la de mis compañ eros, y vecinos. Pude derrotar al sistema y me quedé en casa..... maldita tele 5, maldita comodidad, malditos polí ticos, canallas, sinvergü enzas!

  Tiré la carta sobre el sofá , abrí la puerta de la casa de mi hijo, no me despedí . Siempre fuí aficionado a la caza, me llevé mi antiguo recuerdo y me dirigí al Congreso de los diputados, estaban a punto de salir. Era un dí a gris, lluvioso, pero a mí me parecí a el dí a de la liberació n de todos. Má s vale tarde que nunca, pensé , mientras acomodaba bajo mi brazo,   el bulto que llevaba envuelto en una pequeñ a manta. Hoy deberí a tener 30 añ os, pero má s vale tarde que nunca, mi hijo se sentirá orgulloso de su padre.

AGR- Noticias que dejan huellas en nuestros derechos sociales

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Artículo original escrito en SinPlan.es


Sobre esta noticia

Autor:
Miguel Pérez (1136 noticias)
Fuente:
sinplan.es
Visitas:
1426
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
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