Días atrás nos enterábamos por parte de declaraciones del gobierno Argentino, que el 51% de las acciones de YPF en el país sudamericano, serían tomadas por el gobierno, sin pagar a Repsol (dueña de YPF), la cifra correspondiente, firmada en el año de la privatización de la petrolera. Pues bien, al día siguiente la cotización de las acciones de Repsol en la Bolsa de Nueva York, caían abruptamente y debieron ser suspendidas. Veamos la situación de la compañía española, luego de la expropiación de su filial en Argentina.
Y la mejor respuesta a esta pregunta, ha sido dada por el propio presidente de Repsol, Antonio Brufau, quien desestimó la acción realizada por Argentina y agregó que probablemente las ganancias de este año, sean mayores a las del año anterior. La primera información se debe a que sabe que cuenta con todo el apoyo del gobierno y de buena parte de la comunidad internacional y que en caso de un arbitraje, terminaría ganando y recibiendo la indemnización.
Con respecto a lo segundo, Brufau aclaró que el año pasado, Repsol no había contado con la extracción de los yacimientos de Libia, los cuales ya han retomado su producción, lo cual compensa favorablemente, la pérdida en Argentina. Además, aprovechó la ocasión de una entrevista para CNN Internacional, para hacer públicos estos datos, de modo de generar en las acciones un nuevo repunte, ya que la economía de la misma no peligra en lo más mínimo.
Tanto los altos mandos de la empresa, como el gobierno español están seguros de que el caso terminará siendo favorable para ellos y que lo que ha hecho Argentina, solo es el principio de una pérdida de beneficios comerciales para con toda la Unión Europea y con los grupos inversionistas de todo el mundo, que verán con lupa de ahora en más, una posibilidad de inversión en Argentina.
Al cerrar esta semana, ya estaban definidas algunas de las medidas a tomar por parte de España, como es el cese de compra de gran porcentaje de los biocombustibles que compraba hasta el momento.
Otras medidas en cuestión son la quita de beneficios arancelarios a todos los productos exportados a la UE, así como también otro paquete de sanciones que se está estudiando, por parte del equipo de gobierno español.