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La sombra de la reelección conyugal en Perú

19/06/2013 03:05 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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Autor: Gerson Raúl Vega Lastra

Hace unas semanas, fui partícipe de un intenso debate sobre la posible postulación de la primera dama, Nadine Heredia, en el 2016. Mi contrincante, un amigo, mostró una posición a favor de dicha postulación, a diferencia de mí. Uno de los puntos más relevantes fue si es legal o no. Otro fue cuán ético es. Además de, las consecuencias que conllevaría esta situación y si la democracia se vería afectada. Durante el debate, las preguntas se basaron en los puntos mencionados anteriormente, tales como ¿Está prohíbida la postulación de Nadine Heredia? ¿Es ético que postule la cónyuge del actual presidente, Ollanta Humala? ¿Qué consecuencias conllevaría aquella postulación? ¿Cómo afectaría a la democracia peruana la llamada "reelección conyugal"? Un caso muy conocido es de Los Kirchnner en Argentina, también Daniel Ortega en Nicaragua, y otros más. Reitero que Nadine Heredia no debería postular en el 2016. El presente ensayo tiene como objetivo mostrar mi preocupación por una posible postulación de la primera dama.

Mi opositor argumentó que la Constitución no prohíbe explícitamente la postulación de la primera dama y que sería saludable para la democracia, no solo porque el "continuismo" es una práctica muy común en Latinoamérica, sino también: permite la consolidación de programas educativos y sociales.

Sin embargo, en mi opinión esta postulación no sería posible porque, según el representante de la Defensoría del Pueblo, Eduardo Vega (2013): "Hay una Ley Orgánica que impediría una candidatura de la primera dama". Asimismo, decir que esta candidatura es "saludable" para la democracia peruana, en cierta medida, resultaría paradójico: generalmente, en los gobiernos reelectos, tanto la corrupción como el abuso del poder se apoderan de la esfera pública. Sin ir muy lejos, la experiencia nos muestra que las reelecciones conyugales no constituyen un ejercicio pleno de la democracia.

Por ejemplo, Cristina Kirchnner fue reelecta después del fallecimiento de su exesposo Néstor Kirchnner en el 2011, gracias al voto popular de un 54.11% de la población argentina. Esta reelección no garantizó necesariamente un régimen democrático. Actualmente, el enfrentamiento judicial entre el gobierno argentino y el diario Clarín ha causado mucha preocupación en varios medios de comunicación de oposición, dado que estos denunciaron que están "atentando contra la libertad de prensa", no solo porque la "Ley de medios" determina un número limitado de licencias, sino también, pues, aquel diario es uno de sus principales críticos del actual gobierno. Recientemente, uno de los periodistas más reconocidos en Argentina, Jorge Lanatta, en su programa político Periodismo para Todos, del canal 13, difundió casos de corrupción durante el mandato de Néstor Kirchnner: El primer caso señala que Lázaro Báez, un amigo del expresidente, organizó un esquema de corrupción con anuencia y participación de este para transferir al exterior y lavar más de 50 millones de euros obtenidos. Los otros dos casos son estos: se reveló que recibía contribuciones de empresarios y que en una bóveda de su residencia de Calafate tenía hasta 3000 millones de euros.

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Mi oponente alegó que el impedimento legal para la reelección conyugal se podría eludir, a través de diversos caminos. Mencionó que el jurista Javier Valle Riestra (2013) opina lo siguiente: "Primero, plantear una acción inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional. Otra (sic), que se prefiera la Constitución a la ley, ya que si la Constitución no dice nada al respecto, no se puede crear un impedimento en virtud de una ley inferior".

No obstante, estas medidas generarían una serie de consecuencias dañinas para nuestra democracia: sensación de tiranía; es decir, abuso de poder, también debilitamiento de las instituciones públicas y, principalmente, la perpetuación en el poder; esto último atentaría contra uno de los requerimientos de un Estado democrático: derecho a competir por los cargos públicos (R.Dahl y G.O´Donnell, 2004, p.55). Un politólogo y exministro peruano, Fernando Rospigliosi (2013) sostiene que "esa es la ambición de ellos (Ollanta Humala y Nadine Heredia): perpetuarse en el poder, que no es solamente en el 2016, sino que puede ser en el 2021 y así [...].

Mi contendiente agregó que la reelección conyugal cuenta con un gran apoyo popular: el último sondeo de GFK muestra que tanto Nadine Heredia como Keiko Fujimori quedarían empatadas en la primera vuelta con un 24%. Pero, en la segunda vuelta, la primera dama obtuvo un 39% a favor, mientras que la lideresa de Fuerza Popular, un 34%.

Si bien es cierto que esta encuesta evidencia una posible victoria de Nadine Heredia en el 2016, es discutible. Porque es poco probable que se mantenga en el tiempo y, por supuesto, se cumpla: falta más de 3 años, y eso es mucho para un electorado muy vulnerable. Además, la reciente encuesta de Datum Internacional concluyó que el 52% de los peruanos consideran que la primera dama no debe ser candidata presidencial.

Mi adversario sostuvo que dicha reelección no demuestra una actitud contraria a la "ética política", porque, según él, no se utilizaría el poder de una manera excesiva, ni los derechos y deberes de los ciudadanos se verían afectados. Aparte, manifestó que se respetarían los valores democráticos: libertad, progreso y justicia. Añadió que estos valores constituyen la esencia de aquella ética.

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Ahora bien, estos argumentos son rebatibles. En primer lugar, vivimos en un país donde tanto la inestabilidad política como "antipolítica (rechazo y desilusión hacia los políticos) cada vez es mayor. En segundo lugar, la democracia va más allá del respeto de los valores democráticos, porque también implica permitir que otros candidatos postulen en igualdad de condiciones y así evitamos el ejercicio de la tiranía. En tercer y último lugar, para que Nadine Heredia pueda ser candidata, de alguna u otra forma, van a tener que modificar la ley que prohíbe su posible postulación. En estas circunstancias, cabe preguntarse ¿realmente se estaría actuando de acuerdo a la "ética política"?

En última instancia, mi compañero enfatizó en que la democracia peruana no se vería afectada por la posible postulación de la primera dama porque nuestra economía seguiría en crecimiento – como está sucediendo ahora- y este crecimiento permitiría disminuir la brecha de la desigualdad. También argumentó que los programas de inversión privada y pública impulsados por el actual gobierno generarían más puestos de trabajos, reduciéndose la tasa de desempleo en un periodo de 10 años.

Desde mi punto de vista, el "crecimiento económico" no siempre se encuentra en su máxima expansión porque, en periodos de crisis e incertidumbre, la producción tiende a la baja y esta situación genera, principalmente, desempleo masivo. Por otro lado, reducir la brecha de desigualdad no es una cuestión elemental, para decirlo de una forma muy ligera, puesto que requiere de programas socioeducativos bien elaborados y definidos por especialistas de distintas áreas para que puedan lograr su objetivo. Asimismo, el factor confianza juega un papel crucial para captar más capitales extranjeros, especialmente, del sector privado. Mientras más alta sea la confianza más van a invertir: tendrán la seguridad de que van a generar grandes utilidades y no habrá sobrecostos. ¿Por qué no sucede lo mismo en el caso contrario? Por una razón muy simple: cuando la confianza es mínima, genera costos elevados –porque el riesgo es mayor- y esto reduce notablemente sus ganancias. La reelección conyugal generaría, obviamente, una crisis de confianza que repercutiría en las inversiones.

En conclusión, me reafirmo en que Nadine Heredia debería abstenerse de una posible postulación en el 2016, no solo porque sería un grave retroceso para nuestra democracia por la perpetuación en el poder, sino también, sobre todo, ya que los peruanos no queremos un gobierno kirchnnerista, ni mucho menos chavista, que vulnere los principios legales en forma o en espirítu.

Cabe preguntarse, ¿es conveniente esa postulación?


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