14 de Mayo de 2012
Un final que se precipita: La violencia Social. Algo que escapa al control de toda ciencia.
Estamos asistiendo impotentes y asombrados, a una escalada de violencia social como jamás el Mundo había vivido antes.
No hay país en la Tierra que esté libre del oportunismo, el ataque a mansalva, la delincuencia asumida por menores inimputables, la falta de compromiso de las autoridades, la Justicia y los Gobiernos ejercidos por personas incompetentes, piolas e ignorantes, que no califican para ejercer sus cargos y hacen la vista gorda ante los pedidos de protección que hacen sus electores, que no gozan de custodia ni el respaldo de muy bien remunerados guardaespaldas.
La burla y el escarnio practicados por estos sujetos, condena a los responsables de los cuerpos de protección ciudadana, a posteriores juicios sumarios por no cumplir con sus obligaciones.
A estas personas, no se las puede localizar, cuando las papas queman, y luego de que se cometen los crímenes, no se dan por enterados diciendo que no fueron avisados y se enteran en ese momento de los hechos.
La desesperación de los sumergidos y marginados, puede traer un caos social de imprevisibles consecuencias.
Ha llegado la hora de ponerse firmes y cerrar los puños.
Si no pueden gobernar ni controlar la delincuencia, que entreguen el Poder a quienes sí pueden hacerlo.
Esto va in crescendo, y a este ritmo, el desborde es inminente, pues las víctimas somos todos, sin distinción de sexo, edad, condición física ni económica.
Creo que comienzo a sentir miedo, pues no tengo forma de defenderme, ya que si le pego a un menor o hiero a un delincuente que intenta asaltarme, cuatro gotas de su sangre, pueden mandarme tras las rejas durante varios años.
Por la calle sólo se puede transitar desarmado, indefenso, y en el caso de la gente mayor, casi sin dinero ni documentos, esperando el momento de ser abordado por muchachos fuertes, que nos propinarán una golpiza por no tener más dinero.
Hoy la Policía anda en coches último modelo, con chalecos antibalas, bien vestidos y armados, pero siempre se les escapa la liebre.
En los tiempos en que yo era joven, andaban de a pie, con un silbato, o en bicicleta.
Si veían una persona desconocida en el barrio, le preguntaban qué estaba haciendo en el vecindario, su domicilio, documentos, y si algo no estaba bien, marchaba para la seccional para ser investigado.
Cuando alguno quería eludir los controles y se escapaba, comenzaban a sonar los silbatos por la zona donde se desplazaba, hasta que era acorralado y detenido.
Hoy matan a un carcelero de un balazo en el cráneo, dentro de un establecimiento de detención, algo que raya lo inaudito.
Porque hoy ya no se puede decir Cárcel, y los presos no son presos, sino internos y todos los pichis merecen otra oportunidad, para volver a matar, copar y asaltar.
Prenden fuego un establecimiento de reclusión, y hay que construirle uno nuevo, con más comodidades, centros de distracción y esparcimiento, e intentar que aprendan un oficio, cosa que no ocurre, porque su verdadero oficio es el de rapiñero, chorro, arrebatador, asaltante a mano armada o asesino.
Como este fenómeno ocurre en todos los países, la debacle es inevitable, y si es global, debemos estar preparados para el regreso a casa; la Caverna.
Se anuncia el fin del Mundo, pero nadie tiene claro como puede ser que se terminen Civilizaciones milenarias.
Los únicos que pueden destruirlas, son los descendientes de quienes las construyeron.
Estamos en la fase previa a la Apatía, que es una continuación de la Anarquía, pero tiene consecuencias mucho peores.
La Anarquía, tiene sus Líderes en los Anarquistas, pero la Apatía, no tiene Líderes, y es indiferente a la Ley, la Autoridad y la Justicia.
En un estado de Apatía todos somos víctimas, porque no hay dónde reclamar, y el más fuerte se impone sobre los más débiles, y hasta los más fuertes perecen por falta de interés y ambición.
La humanidad marcha hacia el precipicio, de la mano de Líderes incompetentes, Jóvenes sin estudios ni oficios, vagos y bichicomes que compiten con los cerdos por la comida de los basurales, y drogadictos que no vacilan en matar antes de gritar:¡Esto es un asalto!.
La Unión Europea, es un caos, donde los países caen en default financiero de un día para el otro, y sin previo aviso, dejando a miles de trabajadores sin el salario que sustenta su familia.
La fuga de capitales, los inversores golondrinas, los oportunistas y los delincuentes que lucran con la desgracia ajena, son los prósperos Empresarios de hoy.
Antes la producción, la calidad, la inventiva, y los productos fruto de la investigación científica, elevaban la calidad de vida de la humanidad.
Hoy todo eso está destruido por el afán de lucro, por eso la riqueza sin límite de los países productores de Petróleo, de Armas, de Medicamentos, y de Narcóticos destructores de las mentes y el porvenir de los pueblos.
En el horizonte se ven nubes negras y relámpagos: mal augurio para la humanidad.

Esto puede evitarse, cambiando la mentalidad de los Líderes que son los que producen los cambios: menos ambición, menos avaricia, más solidaridad y mucho Amor por el prójimo, pueden prolongar la existencia de la Especie, para que nuestros descendientes y los de ellos, tengan alguna posibilidad de supervivencia y salvación de la Especie, luego de que el caos se aplaque. Oremos