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Yoga, Autocuración y la Inercia del Dolor

07/08/2013 04:54 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

¿Quieres ser tu mejor doctor? Descúbrelo en el trama de esta historia…

‘Las fuerzas de la naturaleza dentro de nosotros son los verdaderos curanderos de la enfermedad’ Hipócrates – El padre de la medicina occidental

Había una vez un hombre joven, de solo 60 o 70 años, y había empezado a pensar que era viejo. Entonces, pensando que el ser viejo implica una gran cantidad de miseria, el hombre empezó a pensar que sus articulaciones estaban rígidas, y en verdad se volvieron rígidas. Y, pensó que tal vez tenía diabetes y realmente tenía diabetes, y un montón de otras cosas MÁS.

imagePero, así está bien pensó el hombre, pues ya había vivido una buena vida. Envejecer y volverse miserable es parte de la vida. Así ha sido siempre para todos, ¿Por que tendría que ser diferente para él?

Así iba él cojeando por las calles de la vida, cada vez más encorvado, sintiendo los dolores y molestias, y con el tiempo empezó a pensar que tal vez era el momento de olvidarse de la vida. Dejar el cuerpo, morir.

Y, después de un día particularmente brutal de hacer frente a su dolor, sintiendo su mortalidad inminente (y la verdad, alegrarse de ella) se fué a la cama. Tal vez esta noche iba a salir de su cuerpo e irse lejos pensó.

Llega la noche, el parloteo de la mente se calma, y el hombre se sorprendió al encontrarse a sí mismo de pie en una sala del trono, y sentado en el trono estaba Buda! Las lágrimas corrían por el rostro del hombre y se dirigió, cojeando hacia el trono. ‘Oh, Gran Buda!’ dijo regocijado el hombre, ‘Haz venido a llevarme!’ Buda levantó la cabeza, dejó su meditación eterna y abrió los ojos.

La luz dorada se apoderó del hombre viejo y cojo, que cayó de rodillas ante el repentino ataque de felicidad pura! Pero Buda dijo: ‘Tú eres el que vino a mí. Además, ¿Para que quiero yo un lisiado?’ Quedó pasmado el viejo! ya casi muerto se sorprendió aún más y abrió los ojos.

‘Pero, … pero…’

Buda se puso de pie y miró hacia abajo, al hombre arrodillado. ‘No soy lo que piensas, dijo … Soy Buda, y sería bueno recordar eso!’ La felicidad pura se convirtió en terror, y el viejo se encogió y se encogió. Sin embargo, tal acción no era lo que el Señor Buda quería, y se compadeció de la pobre criatura arrodillada ante él. Descendió de su poderoso trono, levantó al hombre del suelo, y los dos se hallaron inmediatamente transportados al jardín eterno de Buda.

Allí, en el paraíso, se halló entre pájaros cantores de trino suave y flores emanando su elegante perfume en el aire celestial. Buda se dirigió al anciano, ‘Amigo’ dijo el Buda amablemente: ‘Usted me ha malinterpretado’.

Se detuvieron un instante, mientras Buda dejó caer su luz celestial sobre un ciervo bebé. El ciervo madre inmediatamente saltó sobre un arbusto frondoso cerca, y acarició al ciervo bebé con amor. "La vida no es una inercia de dolor, hasta que ya no puedes más...la vida, es la saludable alegría de estar vivo, de experimentar, tener amigos y descubrir la verdad."

‘Pero, Señor Buda, no lo entiendo!’

‘Entonces piensas en esta simplicidad: Tienes dos herramientas, una de ellas es tu integridad, y la otra es tu imaginación. Tu integridad esta intacta, haz vivido una buena vida, no haz pateado perros o afeitado gatos, por lo que ese no es el problema. ‘El problema es que haz llegado a creer en la inercia del dolor, y que eso no se puede resolver’.

La luz comenzó a filtrarse a través del cráneo del viejo, y sus ojos brillaron despertando su conciencia. ‘Creo que lo entiendo, pero… ¿Cómo puedo usar la imaginación para… para deshacer la inercia del dolor?’ ‘Ese es el problema, ¿verdad? Le sugiero que utilice cualquiera que sea la disciplina que ha usado a lo largo de su vida.’

Buda desapareció! El jardín se evaporó como si nunca hubiera existido (aunque quedaria para siempre en la mente del hombre). Sólo el olor de las flores eternas quedaron, como si se tratara de un recuerdo lejano. El anciano yacía en su cama. Eran las tres de la mañana, y el sabía la verdad: siempre es más oscuro antes del amanecer!

Pero, ¿Cómo iba a encontrar aquel amanecer? ¿Cómo iba a imaginarse a sí mismo de nuevo en la buena salud que el Señor Buda esperaba de él? Durante varios largos minutos, el anciano yacía en la oscuridad. Sintió sus dolores: Sintió el dolor de la artritis, de la azúcar en la sangre y todos los males que iban con él.

Su integridad estaba intacta, solo tenía que usar su imaginación, y comprendió de pronto algo sobre la imaginación. Eran las cosas que uno había hecho. Y, si uno hizo las cosas suficientemente bien, puede cambiar las cosas. Si uno es capaz de imaginar… entonces puede cambiar su vida. El truco era tener la disciplina suficiente para hacerlo.

Entonces, ¿Cuál era su disciplina?

imageHabía sido un contratista. Construído casas. Instalado piscinas. Construído hoteles. Arreglado cosas. Y… espera un minuto! arreglaba cosas? Entonces todo lo que tenía que hacer era imaginarse a sí mismo arreglando su cuerpo! Así pensando, emocionado sobre sus epifanías, el hombre cerró los ojos.

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Se imaginó a sí mismo en su cuerpo. Imaginó el cuerpo como un espacio, y la carne como las paredes que la rodean. Se imaginó los contornos de su cuerpo desde el interior. Desde que estaba acostado, era bastante fácil de caminar dentro de su cuerpo, por lo que se acercó a uno de sus hombros.

El hombro le había estado molestando mucho, así que subió a los huesos y comenzó a inspeccionar. Eh! Había algunas cosas negras untadas en las articulaciones! Esa debe ser la artritis! Y, tan pronto como se dió cuenta de eso, imaginó un balde de pegamento en la mano y un pincel en la otra mano. El untó el pegamento, sabiendo que iba a comerse la sustancia negra, y, efectivamente, hubo un burbujeo y la sustancia negra se aflojó. Imaginó una toalla y comenzó a secar la artritis en el hombro. Cuando terminó, tiró la toalla al aire, y desapareció cuando todavía estaba en vuelo.

Luego miró hacia la pierna. La mala circulación. Los dedos de los pies le dolían, se sentían inflamados. Caminó a lo largo de una pierna y llegó al pie. El pie tenía una forma extraña, y vió que tenía un montón de curvas que eran buenas para la captura de … cosas. Y, por supuesto, las cosas se quedaban atrapadas en los dedos de los pies, y las energías giratorias de su cuerpo habían comenzado a dar vueltas en el mismo sitio, en lugar de hacerlo a través de los dedos de los pies.

Sacó un taladro eléctrico con una broca grande esponjosa en forma de bola. Insertó la broca en los dedos de los pies, y comenzó a taladrar el material, la calcificación o lo que fuera, de los dedos del pie. Perforó de forma rápida y eficiente, y la pelota en forma de broca se encendió, y pronto sus dedos estaban vacíos, y las energías de su cuerpo comenzaron a circular. Y sabía que a medida que las energías circularan, también lo harían la sangre y la buena salud.

Por último, habiendo acabado con los diez dedos de los pies, sintiéndose como si pudiera bailar, dió un paso atrás y examinó su trabajo. Estaba satisfecho con su trabajo esmerado, pero ¿Por qué había ido a parar ese material desagradable a los dedos del pie en primer lugar? ? Cómo la calcificación, o lo que fuera, había podido acumularse en…

Él parpadeó. Imaginó la pregunta para obtener la respuesta, y vió al culpable. Su páncreas! Salió de las piernas y entró en la sala de la máquina carnosa que eran sus órganos internos. Los órganos estaban colocados en círculo, cada uno llevando a otro, con líneas pequeñas conectadas corriendo por todos lados en el piso de su espalda. Pasó por encima de las líneas, y se detuvo sobre el páncreas.

El páncreas se quedó allí, débil y temblando, jadeando y moribundo, y el viejo sabía que había sido negligente. Así que le dió RCP a su páncreas. Dobló y masajeó al órgano fiel, lo volvió a doblar y palmeó su espalda, y lo abrazó. El páncreas comenzó a responder. A pesar de que no tenáa ojos, emitía gratitud. Y comenzó a emanar de su piel el equilibrio correcto de azúcar.

De repente, el hombre se dió cuenta de que estaba cerca del amanecer, casi la hora de despertar. El había hecho un buen trabajo, y sabía que se sentiría mejor al día siguiente. Sí, puede que tenga que volverse contratista y arreglar su cuerpo a la noche siguiente, podría tener que hacerlo varias veces, pero luego… puede que ya no!

Después de todo, la imaginación es una herramienta muy poderosa. Con un poco de integridad esa herramienta podría utilizarse para cincelar, manchar, cortar, untar, acondicionar escaleras para lugares de díficil acceso, y hacer cualquier cosa en el universo. Y, pensando así, de repente se encontró despierto. Abrió los ojos y la luz solar empezó a fluír por la ventana. Se sentó de golpe.

‘Querido?’ le dijo su esposa a su lado, ‘¿Estás bien?’

El viejo movió sus hombros, se estiró, bostezó y dijo: ‘En realidad, me siento muy bien.’ La esposa se alegró, porque el viejo había sentido tanto dolor recientemente. ‘Eso es bueno’, dijo aliviada. El anciano se levantó de la cama y se acercó al cuarto de baño y a la ducha.

La mujer se incorporó a su actividad y volvió a preguntar sorprendida! ‘¿Estás bien? ?Adónde vas?’

El anciano ignoró la primera pregunta, y respondió a la segunda diciendo: ‘Escuché que había una Clase de Yoga por ahí. Tengo que ir a hacer un poco de yoga. Tengo que doblar ese viejo páncreas y hacer que funcione.’

‘¿Yoga?’ La anciana se levantó de la cama y siguió a su marido en el baño. Mientras se bañaba y cantaba, ella reflexionó, y cuando abrió la puerta le preguntó: ’ ¿Que te pasa? No he visto esa energía en años!’

El anciano sonrió, la besó y le dió un abrazo y le dijo: ‘¡Estas imaginando cosas!’

Por último, en el siguiente artículo le invito a explorar: ¿Qué papel juega nuestra mente en nuestra salud en general?

Además tengo un Precioso Regalo para TÍ, se trata del documental completo en español: Parte 1 y Parte 2 del ‘PODER DE LA INTENCIÓN’, del Dr. Wayne Dyer que le apoyará ampliamente en la comprensión de este tema.

REFLEXIÓN:

Y finalmente querido lector, ¿Qué reflexión, le merece esta historia?

Me complacerá mucho leer sus comentarios. Si te resultó útil esta información te agradeceré lo compartas con tus amigos en las Redes Sociales, haciendo click en los íconos del lado izquierdo.

Con amor,

Mercedes


Sobre esta noticia

Autor:
Fatimaluz (127 noticias)
Fuente:
yogaparaprincipiantesonline.com
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122
Tipo:
Reportaje
Licencia:
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